¿Qué pasa con Lassa?

Virus y roedores

Desde principios de 2018 Nigeria se está enfrentando al mayor brote de fiebre Lassa de su
historia
, con más de 480 casos confirmados y 123 muertos (datos de finales
de agosto). La tasa de mortalidad de este brote está siendo del 25% (muy alta
si la comparamos con otros brotes de este mismo virus). Se han diagnosticado
treinta y nueve casos en personal sanitario, de los cuales ocho han
fallecido.  Más del 80% de los casos se
están dando en los estados de sur del país: Edo, Ondo y Ebonyi.

Distribución de los casos de fiebre Lassa en Nigeria. Más información [AQUÍ]

La fiebre de Lassa es una enfermedad hemorrágica viral grave que ocurre en el este de África.
El virus pertenece a la familia
Arenaviridae,
virus de la clase V de la clasificación de Baltimore, con genoma compuesto por
dos segmentos circulares (S, 3400 nucleótidos ; L, 7200 nucleótidos) de ARN
mono cadena de sentido negativo, con envoltura y de unos 120 nm de diámetro.

Fotografía microscopio electrónico del virus Lassa. Se
observan los viriones con algunos restos celulares. (Fuente)

La enfermedad es endémica
de algunos países del este de África
: Sierra Leone, Liberia, Guinea y
Nigeria. También se han descrito algunos casos en Mali, Ghana, Costa de Marfil,
Burkina Faso, Togo y Benin. Se estima que puede haber entre 100.000 y 300.00
casos al año, con unas 5.000 muertes, aunque estos datos son muy aproximados y
pueden estar subestimados porque el sistema de vigilancia epidemiológica es muy
rudimentario. Las muertes ocurren sobre todo en niños pequeños y la tasa de
mortalidad es muy variable desde 1% al 15%, normalmente. Son tasas de
mortalidad bajas comparada con la del virus Ébola que puede llegar al 70%.

El periodo de incubación es de 2 a 21 días y los síntomas se
hacen notar de manera gradual: fiebre, debilidad y malestar general primero.
Luego, dolores musculares y de cabeza, náuseas, vómitos, diarrea y tos. Los
casos más graves pueden sufrir hemorragias, convulsiones y coma. La muerte
sobreviene a los 14 días. No existe, de
momento, una vacuna contra este virus
.

El virus Lassa está en la lista de patógenos con potencial epidémico de los que es prioritario incrementar su investigación 

(ver informe de la OMS). 

El vector responsable de la transmisión del virus es el
pequeño roedor Mastomys natalensis, la rata común africana o rata africana de pelo suave, muy distribuido
por esas regiones. Mastomys natalensis
es comúnmente conocido como rata “multimammate” debido a las numerosas y
prominentes gandulas mamarias que tienen las hembras. Estas ratas viven entre
matorrales, arbustos, tierras cultivables, pastizales, jardines, áreas urbanas,
muy cerca de los humanos y de las viviendas. Pero el virus Lassa se ha
encontrado también en otras especies del género Mastomys, incluso en otros roedores de los géneros Rattus y Mus, ratas y ratones.  El
virus se transmite a los humanos por el contacto
con alimentos u objetos contaminados con la orina o heces de los roedores
,
aunque también se puede contagiar de persona a persona a través de los fluidos
del enfermo o en el laboratorio, especialmente en hospitales sin medidas
adecuadas de prevención y control de infecciones.

Mastomys natalensis,
comúnmente conocido como rata “multimammate” debido a las numerosas y
prominentes gandulas mamarias que tienen las hembras. (Fuente

El virus Lassa se describió por primera vez a finales de los
años 70. En 1969 dos monjas misioneras murieron por una misteriosa enfermedad
en una remota aldea del noreste de Nigeria, llamada Lassa. Cuando una tercera
monja enfermó con los mismos síntomas fue evacuada a un hospital en Nueva York,
donde se recuperó. El virólogo de origen catalánJordi Casals-Ariet de la Universidad de Yale, fue quien aisló por
primera vez el virus, al que denominó virus Lassa. El propio Jordi Casals-Ariet
se infectó con el virus durante sus investigaciones y estuvo a punto de morir. Le
salvó una transfusión de sangre de la monja que había sobrevivido a la
enfermedad. Jordi Casals-Ariet murió varios años después a la edad de 92 años.
A Jordi Casals-Ariet también se le atribuye el descubrimiento del virus Zika.

¿Existen otros virus transmitidos por roedores?

¿Por qué ahora está ocurriendo este brote tan intenso en Nigeria?

Algunos autores emplean el término “robovirus” (rodent-borne viruses) para referirse a los virus que ocasionalmente
se transmiten al hombre a partir de roedores. La mayoría de estos virus pertenecen
a las familias Bunyaviridae (género
Hantavirus) y Arenaviridae. Algunos causan
enfermedades humanas muy graves como fiebres hemorrágicas que afectan al
sistema renal y pulmonar o enfermedades agudas del sistema nervioso central. Los roedores son el reservorio o
almacén de estos virus: ratas, ratones y topillos. Normalmente cada virus es
mantenido en la naturaleza por una única especie de roedor y viceversa. Aunque existen
excepciones en ambos sentidos hay una clara asociación entre cada virus y su
hospedador, lo que sugiere que ambos han coevolucionado durante millones de
años. Los roedores infectados eliminan el virus por la saliva, orina y heces, y
se trasmiten el virus entre ellos por vía respiratoria o contacto directo.
Normalmente el roedor sufrirá una infección sin síntomas. Una vez en el exterior,
el virus puede permanecer viable en las heces desecadas durante unas dos
semanas.

 Esquema de la estructura de los Arenavirus. (Fuente)

Los seres humanos adquirimos la infección principalmente
mediante la inhalación de aerosoles
originados a partir de la orina y heces de roedores infectados
, a través de
la mordedura de un roedor y por contacto directo con el roedor. En algunos
casos una persona infectada también
puede transmitir el virus a otras personas
. Generalmente la aparición de este
tipo enfermedades virales ocurre en entornos rurales, en los que es más fácil
el contacto con el roedor. También se han descrito casos en laboratorios que
trabajan con roedores.

Debido a esa asociación entre el virus y los roedores, la
enfermedad humana es estacional: cuando
hay más roedores, hay más casos humanos. La incidencia de estas infecciones
depende de las densidades de población de los roedores, influida a su vez por
la ecología y biología de los roedores y por factores ambientales. En años de lluvias intensas pueden haber más
alimento, más semillas, y como consecuencia de un exceso de alimento se
favorecen la reproducción de los roedores
. Estos roedores son portadores de
virus y al aumentar su población aumenta también la posibilidad de que haya
contacto humano con el virus. Se han identificado actividades de riesgo como
las labores de limpieza de corrales, establos o casas de campo cerradas durante
cierto tiempo, labores agrícolas y otras actividades como la caza, el
senderismo, la acampada al aire libre y el tener roedores silvestres como
mascotas.

Por tanto, lo que está ocurriendo ahora en Nigeria, es
debido a que la época de lluvias fue más intensa, lo que ha favorecido el
aumento de población del roedor vector del virus. No es la primera vez que
ocurren fenómenos de este estilo. A principio de los años 90, debido a una
época de intensas lluvias, la densidad de la población de ratones silvestres
aumentó en algunas zonas de Estados Unidos. Estos ratones son portadores de un
tipo de virus que en humanos causan un síndrome pulmonar grave, que puede
llegar a causar la muerte de forma rápida. Ocurrieron así varios casos mortales
y al principio se denominó a este grupo los virus Sin Nombre. Hoy en día se sabe que estos Hantavirus están
distribuidos por todo el mundo y que fueron responsables de varios miles de
casos de fiebres hemorrágicas que ocurrieron en soldados americanos durante la
guerra de Corea. Del mismo modo, en
verano del 2012 hubo un brote por Hantavirus en el parque nacional de Yosemite
en Estados Unidos. 
Se infectaron
ocho personas, tres de las cuales fallecieron. Ese año aumentó mucho la
población de roedores silvestres en el parque debido a las lluvias de la
temporada anterior. Las personas se pueden contagiar por estar en contacto con
orina, excrementos o restos de roedores, y así se contagiaron los excursionistas
del parque. Virus, globalización, cambio climático, … la aparición de nuevos
virus es imparable.

Lo que pasa con Lassa en Nigeria te lo cuento en este capítulo
de la serie “Los microbios en el museo” de #microBIOscope:

NOTA: el animal que aparece en el video es un coipú (Myocastor coypus), es un roedor parecido al castor que puede
alcanzar los 10 kg de peso y los 60 cm de longitud, originario del sur de Sudamérica.
Su conservación no está amenazada, pero su expansión artificial por otras zonas
del mundo puede suponer una amenaza para los ecosistemas. En la Península
Ibérica, su introducción proviene de escapes y sueltas desde granjas peleteras
de Francia y Cataluña desde principios de los años 1970. Actualmente existen
poblaciones localizadas en el Valle de Arán en Cataluña, Cantabria, Guipúzcoa y
Navarra, principalmente. Debido a su potencial colonizador puede constituir una
amenaza grave para las especies autóctonas y los ecosistemas, por eso el coipú está
incluido en la lista de las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del
mundo​
de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. El ejemplar que aparece en el vídeo es original de la zona del Baztán en Navarra. 

Para saber más:

Lassa fever CDC

Arenaviridae en Viral Zone

Con la colaboración de: 


Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) – Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (antes Ministerio de Economía, Industria y Competitividad)

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