Cambio climático, avispas, levaduras y vino

¿Qué relación existe entre las levaduras, las avispas y el cambio
climático?

Saccharomyces cerevisiae es uno de los microorganismos más apreciados por la civilización humana. Su
capacidad de fermentar los azúcares a etanol -lo que nos permite la obtención
de bebidas tan saludable como el vino y la cerveza o la fabricación del pan- ha
sido aprovechada por el hombre desde tiempos históricos. Se han descubierto
restos de ADN de Saccharomyces cerevisiae
en jarras del antiguo Egipto y en vasijas chinas de hace más de 3.000 y 6.000
años a.C., respectivamente. Sin  embargo,
sigue siendo objeto de debate cómo se originaron las levaduras y cómo han evolucionado.

Sabemos que las uvas pueden fermentar de manera natural gracias a las
levaduras que tiene en su superficie, levaduras autóctonas no solo del género Saccharomyces sino también de otros
géneros distintos. Sin embargo, las uvas
antes de la maduración están prácticamente libres de levaduras. ¿Cómo
“aparecen” las levaduras antes de la recolección? No está claro cómo Saccharomyces se extiende entre los
distintos ambientes y cómo coloniza las uvas. Las levaduras no se trasmiten por
el aire, necesitan de algún vector para moverse. Se han aislado levaduras de
aves e insectos, por lo que se ha sugerido que las aves migratorias y los insectos
como abejas y avispas podrían contribuir a la transmisión de las levaduras.

Las avispas contribuyen a la transmisión y conservación de

la población de
levaduras, y ayudan a mantener su diversidad.

Un reciente trabajo publicado en PNAS
estudia el papel de las avispas en la ecología y evolución de Saccharomyces cerevisiae. Los autores
intentan responder a dos preguntas claves: ¿son las avispas un posible nicho
ecológico donde la levadura puede completar su ciclo anual y transferirse a la
descendencia?, y ¿pueden las avispas tener una microbiota concreta de levaduras
que pueden transmitir por distintos ambientes?

Para ello, compararon las levaduras aisladas de uvas y de insectos de
distintas zonas de Italia, a lo largo de todo el año, en primavera, verano y
otoño. Del intestino de las avispas aislaron levaduras: la mayoría de los
géneros Candida y Pichia, solo el 4% eran Saccharomyces. Comprobaron que el tipo
de levadura cambiaba según la estación del año
: no se aíslan las mismas
levaduras en primavera que en otoño. Además, la población de levaduras de las
avispas era diferente según la región geográfica y el clima. La población de levaduras
de avispas, uvas y de fermentaciones de la misma zona es más parecida que las
cepas aisladas de otros ambientes y localidades geográficas. Los resultados
demuestran que las avispas pueden actuar como un reservorio natural y un vector
de
Saccharomyces cerevisiae, por lo
que tienen el potencial de mantener y
promover la biodiversidad de las levaduras e influir en su distribución geográfica.

También realizaron experimentos controlados para comprobar si las avispas
pueden llevar levaduras en su interior durante el periodo de invierno y
pasarlas a la descendencia en la siguiente primavera. Demuestran así que las avispas
pueden pasar las levaduras a su descendencia y a los frutos
, pueden mantener la
población de levaduras de una estación a otra, contribuir a su transmisión,
mantener su diversidad ecológica y conservar la población de levaduras.

Por todo ello, cualquier cambio ambiental que afecte a la biodiversidad de
estos insectos puede tener graves consecuencias: supone un riesgo de reducir
también la biodiversidad de levaduras, lo que puede afectar a la industria
vinícola y a la calidad de los productos fermentados.

Si queremos seguir disfrutando de un buen vino, debemos cuidar también el
medio ambiente. Imagínate la sucesión: el cambio climático afecta a las
avispas, cambia y disminuye la diversidad de las levaduras,… y nos quedamos sin
vino! Terrible! Otra razón más para cuidar el medio ambiente.

Stefanini I, et al. (2012). Role of social wasps in Saccharomyces cerevisiae ecology and evolution Proc Natl Acad Sci USA DOI: 10.1073/pnas.1208362109

2 Comments

  1. En el lado oscuro… ¿Nunca os ha picado una avispa vendimiando?
    Excelente comentario. Gracias, Ignacio.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Anterior

El bacilo de Koch: un tipo serio

Siguiente

H5N1: bioterrorismo versus ciencia