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Akkermansia muciniphila, la bacteria que heredamos de nuestra madre, un nuevo alimento

No hay nada como una madre

Desde hace años sabemos que la leche materna no es estéril. En el calostro y en la leche de madres sanas se han llegado a identificar cientos de especies bacterianas distintas. Los bebés alimentados con leche materna tienen una microbiota enriquecida en Bifidobacterias y Lactobacilos, mientras que los que toman biberón de leche artificial tienen una comunidad bacteriana más diversa y con un aumento de otras bacterias como Escherichia coli, Clostridium y Bacteroides. Además, se ha comprobado que las bacterias que se aíslan de la leche de la madre y de las heces del bebé son semejantes. Heredamos bacterias de nuestra madre a través de la leche. Cerca del 30 % de las bacterias intestinales del bebé vienen de la leche materna y otro 10 % de la piel de la madre, son bacterias que están alrededor del pezón de la madre. Son las bacterias de la leche materna las que acaban colonizando el intestino del bebé durante los primeros meses de vida. Una de esas bacterias es Akkermansia. La leche materna es, por tanto, el primer probiótico que tomamos en nuestra vida y de ella heredamos Akkermansia.

Pero no solo eso, la misma leche materna ayuda también a alimentar a los propios microorganismos del bebé, actuando además como un auténtico prebiótico. Uno de los componentes más abundante en la leche materna son los oligosacáridos, unas moléculas compuestas por unos pocos azúcares, que los bebés no pueden digerir durante los primeros meses. ¿Para qué sirven entonces? Estos oligosacáridos de la leche materna ayudan a que aumente la población de Bifidobacterias en el intestino del bebé y son predominantes durante los cuatro primeros meses de vida. Algunas de estas Bifidobacterias tienen unas enzimas específicas y únicas, capaces de descomponer esos azúcares de la leche materna y usarlos como nutriente. Y lo mismo ocurre con Akkermansia, algunos de estos oligosacáridos son muy similares a los que constituyen la mucina, el nutriente principal de esta bacteria.

Se trata, por tanto, de una auténtica relación simbiótica de los microbios del bebé y la composición de la leche de la madre, que a lo largo de millones de años han evolucionado de forma conjunta para hacer al bebé más saludable, especialmente a sus defensas. ¡Apasionante! Pero aún hay más: estos oligosacáridos son más que un alimento para los microbios del bebé. Hay datos que sugieren que los oligosacáridos actúan como antiadhesivos antimicrobianos, que previenen que los microbios patógenos como Streptococcus pneumoniae o Listeria monocytogenes se unan a la superficie de la mucosa del intestino del bebé. Así disminuyen el riesgo de una infección. La alimentación con leche materna protege además de la aparición de diarreas y de enterocolitis en el recién nacido, y se ha asociado a una reducción de riesgo de padecer inflamaciones intestinales.

Akkermansia muciniphila, una bacteria “buena”

Akkermansia muciniphila es una bacteria Gram negativa anaerobia estricta. Fue aislada por primera vez en 2004 en muestras de heces humanas. El nombre de Akkermansia viene en honor al microbiólogo holandés Antoon Akkermans en reconocimiento por su contribución a la ecología microbiana; y la especie, muciniphila, significa «amante del moco», ya que esta bacteria se alimenta del moco que recubre el intestino.

Se encuentra abundantemente en el intestino humano (principalmente en el intestino grueso), y también en la cavidad oral, páncreas, conductos biliares y vesícula biliar y el apéndice. La mayoría de las cepas se han aislado de muestras fecales humanas, pero también de la leche materna, como hemos visto. No es exclusiva de humanos, también se aísla de otros animales, no solo mamíferos, también en aves, anfibios, peces y reptiles. Es una bacteria comensal, es parte de la microbiota natural en personas sanas. Representa del 1 al 3 % de la microbiota fecal total desde los primeros años de vida hasta que somos muy ancianitos, se ha aislado incluso en muestras de individuos centenarios. Está presente en abundancia en la capa mucosa del colon, y es capaz de utilizar la mucina como única fuente de carbono y nitrógeno -las mucinas son proteínas altamente glucosidadas y son uno de los principales constituyentes de la secreción mucosa; todas las mucosas segregan moco, pero donde tiene una mayor importancia es en el tubo gastrointestinal, como elemento protector de la mucosa-.

Akkermansia muciniphila produce compuestos como ácidos grasos de cadena corta, que pueden desempeñar un papel importante en la salud y el estado inflamatorio del huésped. Esta bacteria también parece estar relacionado con el aumento del grosor de la mucosa intestinal lo que mejora la función de la barrera intestinal. Otros estudios han revelado su papel antiinflamatorio en el entorno intestinal. La abundancia relativa de A. muciniphila en el intestino es altamente sensible a los cambios en el entorno intestinal y la salud. La presencia de A. muciniphila se ha asociado con un intestino sano y su abundancia se ha correlacionado inversamente con varios estados patológicos. Por ejemplo, en pacientes con colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn se ha encontrado una disminución de A. muciniphila. Las personas con apendicitis aguda presentan también una cantidad reducida de esta bacteria, menor cantidad cuánto más grave sea la apendicitis. Resultados similares (disminución de la bacteria) se han obtenido en otras enfermedades como la obesidad, la enfermedad del hígado graso y la diabetes. Alteraciones en la presencia y abundancia de esta bacteria también se ha asociado con otras muchas enfermedades como hipertensión, inflamación, epilepsia, problemas metabólicos, autismo, esclerosis lateral amiotrófica, cáncer, psoriasis, enfermedades alérgicas, Parkinson… Por otro lado, se han demostrado los efectos beneficiosos de A. muciniphila en diferentes estudios, como el papel protector contra agentes patógenos, propiedades antitumorales, reducción de la inflamación, mejora de la permeabilidad intestinal y potenciación de la respuesta inmunitaria. También se ha descubierto que el género Akkermansia y sus vías metabólicas se enriquecen en atletas con un índice de masa corporal bajo. En conjunto, todos estos estudios indican la correlación de A. muciniphila con un estado saludable.

Por otra parte, se ha comprobado que A. muciniphila es capaz de atenuar el síndrome metabólico y el daño de la mucosa intestinal al inducir una respuesta antiinflamatoria y controlar la homeostasis intestinal. Curiosamente, la bacteria pasteurizada o las proteínas aisladas de la membrana externa de la bacteria, son más eficientes que las bacterias vivas viables para aliviar estas enfermedades. Por lo tanto, los productos bacterianos de A. muciniphila o las proteínas secretadas, podrían ser nuevas herramientas terapéuticas contra las enfermedades metabólicas e inflamatorias crónicas.

La bacteria alimento

En este sentido, en septiembre de 2021, Akkermansia muciniphila (pasteurizada) fue aprobada como alimento por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria. Es la primera bacteria aprobada como alimento. En realidad, no es un probiótico, ya que la bacteria no se administra viva, sino muerta, pasteurizada.

La forma tradicional de cultivar en el laboratorio esta bacteria es el caldo de infusión de cerebro y corazón suplementado con mucina porcina en condiciones de anaerobiosis, en presencia de 0,1% de sales biliares. Aunque es anaerobia, parece que tolera una pequeña concentración de oxígeno. Crece entre 20-40 ºC a pH 6,5. El cultivo estático en placas es más difícil, porque se facilita la acumulación de metabolitos tóxicos que inhiben el crecimiento. El cultivo a gran escala en biorreactores todavía está en desarrollo, las células son difíciles de recolectar porque se adhieren al fondo y a las paredes del recipiente. La forma de obtener gran cantidad de la bacteria para la preparación de este “alimento” parece ser “secreto industrial”, de momento.

Aunque son necesarios más estudios clínicos para confirmar su efecto beneficioso en la salud y para entender los mecanismos moleculares que hay detrás, Akkermansia muciniphila es un buen ejemplo de esas bacterias intestinales beneficiosas de las que tenemos mucho que aprender.

Referencias:

Akkermansia muciniphila gen. nov., sp. nov., a human intestinal mucin-degrading bacterium. Derrien, M., et al. Int J Syst Evol Microbiol. 2004. 54(Pt 5):1469-1476.

Akkermansia muciniphila in the Human Gastrointestinal Tract: When, Where, and How? Geerlings, S. Y., et al. 2018. Microorganisms. 6(3): 75.

Sobre la comercialización de Akkermansia muciniphila pasteurizada como nuevo alimento. Diario Oficial de la Unión Europea. 6/2/2022.

The metabolic, protective, and immune functions of Akkermansia muciniphila. Ghotaslou, R., et al. 2022. Review Microbiol Res. 266:127245.

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