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	<title>Coronavirus &#8211; microBIOblog</title>
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	<description>Noticias y curiosidades sobre virus, bacterias y microbiología</description>
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	<title>Coronavirus &#8211; microBIOblog</title>
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		<title>Cinco años después, ¿estamos mejor preparados para una pandemia?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Ignacio López-Goñi]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 16 Mar 2025 12:09:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Coronavirus]]></category>
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					<description><![CDATA[El 11 de marzo de 2020 la Organización Mundial de la Salud declaró la COVID-19 como una pandemia. Según datos oficiales  ha habido más de 770 millones de casos y más de 7 millones de fallecimientos en 231 países. En España hubo más de 120.000 muertos. Sin embargo, otros informes calculan que el número de fallecimientos a nivel global fue incluso más del doble. No podemos descartar que un nuevo patógeno cause otra crisis sanitaria mundial. No sabemos quién será el causante ni cuándo ocurrirá, pero nadie duda de que habrá otra pandemia: la historia de la humanidad es una]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>El 11 de marzo de 2020 la Organización Mundial de la Salud declaró la COVID-19 como una pandemia. Según <a href="https://data.who.int/dashboards/covid19/cases">datos oficiales</a>  ha habido más de 770 millones de casos y más de 7 millones de fallecimientos en 231 países. En España hubo más de 120.000 muertos. Sin embargo, <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-022-05522-2">otros informes</a> calculan que el número de fallecimientos a nivel global fue incluso <a href="https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(21)02796-3/fulltext?memberid&amp;parentid=0&amp;postid=145984&amp;website=main%3Fpostid%3D145984%3Fmemberid%3Fmemberid%3Fmemberid%3Fmemberid%3Fmemberid">más del doble</a>.</p>
<p>No podemos descartar que un nuevo patógeno cause otra crisis sanitaria mundial. No sabemos quién será el causante ni cuándo ocurrirá, pero nadie duda de que habrá otra pandemia: la historia de la humanidad es una historia de pandemias. Cinco años después de aquel 11 de marzo de 2020, muchos nos preguntamos si estamos mejor preparados para una nueva amenaza. La respuesta es clara: depende, algunos sí y otros no.</p>
<blockquote><p><strong>Que hemos aprendido</strong></p></blockquote>
<p>La pandemia de COVID-9 provocó una colaboración público-privado sin precedentes. Jamás se había invertido tanto dinero y esfuerzo de forma conjunta para desarrollar vacunas. La rapidez con la que se hicieron las vacunas de ARN fue un ejemplo de que la ciencia funciona y de que si ponemos los medios adecuados se puede hacer en un tiempo récord. La agilidad de los trámites burocráticos y de las distintas evaluaciones debería ser un ejemplo para el futuro. Ojalá se actuara de la misma manera para obtener ahora una nueva vacuna contra la tuberculosis, por ejemplo. También fue un acierto la compra y distribución coordinada y conjunta de vacunas en Europa. ¿Se imaginan ustedes lo que hubiera sido si se hubiera gestionado como se hizo con las mascarillas?</p>
<p>La mayoría de los centros de investigación de todo el mundo pusieron sus recursos humanos y tecnológicos a disposición para luchar contra la pandemia. Hemos aprendido a colaborar. Actualmente hay más de 460.000 artículos científicos sobre COVID-19 o SARSCoV2 en la base de datos <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/?term=covid+19+or+sarscov2&amp;sort=date">PubMed</a>. Esto es cuatro veces más que sobre malaria, una enfermedad con la que llevamos luchando desde hace cientos de años. Sabemos más de este virus que de cualquier otro patógeno. El avance de las tecnologías de ARN ha supuesto además una revolución en biomedicina, no solo para el desarrollo de nuevas vacunas y formulaciones sino incluso para el tratamiento del cáncer. Se han hecho estudios no solo del virus y la enfermedad, sino también de otros muchos aspectos relacionados con la pandemia: económicos, sociales, jurídicos, políticos, éticos…</p>
<p>Aunque la estrategia <em>One Health</em> o Una Salud no es algo nuevo, la pandemia la ha impulsado y revalorizado. Se trata de entender la relación que existe entre la salud humana, la salud animal y la salud del planeta. Más del 75% de los nuevos patógenos que nos afectan provienen de los animales y ese flujo de microorganismos desde los animales al ser humano se ve incrementado por factores ambientales, climáticos y ecológicos. Si queremos protegernos de futuras amenazas debemos vigilar qué ocurre en el mundo animal y cómo influye el medio ambiente. Para eso es fundamental la vigilancia y la cooperación entre distintos sectores: sanitario, veterinario y ambiental. Dos ejemplos ilustran que, en parte, estamos aprendiendo la lección: <a href="https://theconversation.com/viruela-del-mono-informar-sin-discriminar-para-proteger-185728">el control de la epidemia de Mpox</a> (viruela del mono) en 2022 que afectó a 130 países; y la vigilancia que se está haciendo actualmente del virus de la <a href="ttps://theconversation.com/sera-la-gripe-aviar-h5n1-la-proxima-pandemia-humana-240335">gripe H5N1</a> en el mundo animal.</p>
<blockquote><p><strong>En qué no hemos mejorado: la tarea pendiente</strong></p></blockquote>
<p>En septiembre de 2020, Juan Ignacio Pérez Iglesias y un servidor, <a href="https://theconversation.com/covid-19-diez-razones-para-explicar-como-hemos-llegado-a-esta-situacion-147020">nos preguntábamos</a> cómo habíamos llegado a esa situación: España lideraba entonces el número de infectados y muertes en proporción a su población, y ya estábamos inmersos en la segunda ola de la pandemia. Ya entonces apuntábamos algunas razones de aquel desastre. Desgraciadamente cinco años después seguimos sin mejorar en algunos aspectos.</p>
<p>La debilidad del sistema sanitario público sigue siendo muy preocupante. La pandemia puso de manifiesto la necesidad de personal, de reforzar la atención primaria, de reducir las listas de espera, de mejorar los servicios de pediatría y geriatría…, aspectos en los que no parece que hayamos avanzado mucho. Aunque las residencias de ancianos no son centros sanitarios sigue pendiente en la mayoría de las comunidades autónomas reforzar su atención y cuidado sanitario (son la población más vulnerable y cada vez más numerosa). Además, España es de los pocos países europeos donde todavía no existe la especialidad de Enfermedades Infecciosas.</p>
<p>La ciencia acortó los tiempos y la intensidad de la pandemia. Aunque ha habido tímidos avances, una apuesta sincera y decidida por la ciencia sigue siendo una tarea pendiente: mejorar la carrera investigadora, reducir las tareas burocráticas y aumentar la financiación público-privada. Por razones que no vienen al caso, ahora se está planteando un incremento del gasto militar de hasta un 3% del PIB (¡algunos hablan incluso del 5%!). Recordar que un simple virus puede llegar a ser más peligroso que el dictador más sanguinario ojalá ayude a plantear también un incremente similar en ciencia y tecnología.</p>
<p>La pandemia se utilizó como arma arrojadiza en el enfrentamiento político. La crispación política que alimenta la polarización ha ido en aumento en estos años. La falta de liderazgo a nivel internacional es abrumadora. La situación política global es mucho peor que antes de la pandemia: guerras, aranceles, falta de cooperación internacional, levantar muros… Por ejemplo, aunque quizá sea necesario reformar la Organización Mundial de la Salud, la solución no puede ser que algunos países abandonen la única institución mundial sobre temas de salud. Lo mismo se puede decir a nivel nacional. La falta de liderazgo, la crispación política, los extremismos, la falta de unidad y consenso, la imposibilidad de amplios acuerdos o pactos de estado impiden una respuesta rápida y contundente ante una posible crisis. Lo hemos visto en la DANA de Valencia.</p>
<p>Esta polarización política (no hay grises, todo es blanco o negro) es también la que ha impulso una absurda oleada de negacionismo. La ciudadanía se alinea con los suyos y renuncia a evaluar de forma crítica los hechos. Vemos con estupor y asombro como el terraplanismo se pone de moda, los movimientos contrarios a las vacunas son cada vez más numerosos y la pandemia de desinformación (la <a href="https://theconversation.com/coronabulos-conspiranoia-e-infodemia-claves-para-sobrevivir-a-la-posverdad-139504)">infodemia</a>) no sólo no ha terminado, sino que parece que va en aumento. Mejorar la manera en la que se informa y comunica la ciencia a la ciudadanía sigue siendo una prioridad.</p>
<p>La pandemia de COVID-19 no afectó por igual a los distintos grupos sociales. Las personas en situación más desfavorecida sufrieron las mayores consecuencias en términos de salud, sociales y económicos. Sigue siendo necesario un esfuerzo para reducir esas desigualdades que suponen un riesgo para la salud.</p>
<p>No, no estamos mejor preparados para una pandemia. La salud ya no es individual, es global. Los virus no conocen fronteras. Solo con más ciencia y más cooperación estaremos mejor preparados para próximas amenazas.</p>
<hr />
<p>Este artículo fue publicado en <a href="https://theconversation.com/cinco-anos-despues-estamos-mejor-preparados-para-una-pandemia-251770">The Conversation</a> el 11 de marzo de 2025.</p>
<p>Versión en inglés en <strong>The Conversation Europe</strong>: <a href="https://theconversation.com/covid-19-were-no-better-prepared-for-a-pandemic-today-than-we-were-in-2020-251964"><em>COVID-19: we’re no better prepared for a pandemic today than we were in 2020.</em></a></p>
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		<title>Hace cinco años estalló una pandemia</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Ignacio López-Goñi]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 04 Feb 2025 20:34:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Coronavirus]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencia en el bar]]></category>
		<category><![CDATA[COVID19]]></category>
		<category><![CDATA[Los tres barbas]]></category>
		<category><![CDATA[Pandemias]]></category>
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					<description><![CDATA[El 29 de enero de 2020 varias compañías aéreas suspendían sus vuelos con China. Unos días después, el 11 de marzo la OMS declaró el estado de pandemia. Ahora, cinco años después, es un buen momento para el recuerdo. Durante aquellos meses escribí un ensayo titulado «Preparados para la próxima pandemia. Reflexiones desde la ciencia«. El prólogo decía así: «Por las familias que no pudieron despedirse de sus seres queridos con un último adiós. Nunca más» Te enlazo aquí la primera entrada del blog de aquellos días de enero de 2020: Sigue a tiempo real la epidemia de coronavirus con]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>El 29 de enero de 2020 varias compañías aéreas suspendían sus vuelos con China. Unos días después, el 11 de marzo la OMS declaró el estado de pandemia. Ahora, cinco años después, es un buen momento para el recuerdo. Durante aquellos meses escribí un ensayo titulado «<a href="https://www.planetadelibros.com/libro-preparados-para-la-proxima-pandemia/321159"><em>Preparados para la próxima pandemia. Reflexiones desde la ciencia</em></a>«. El prólogo decía así:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: center;"><em><strong>«Por las familias que no pudieron despedirse de sus seres queridos con un último adiós. Nunca más»</strong></em></p>
</blockquote>
<p>Te enlazo aquí la primera entrada del blog de aquellos días de enero de 2020:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: center;"><strong><a href="https://microbioblog.es/sigue-tiempo-real-la-epidemia-de">Sigue a tiempo real la epidemia de coronavirus</a> </strong></p>
</blockquote>
<p>con datos y comentarios diarios desde diciembre de 2019 hasta el 21 de febrero de 2020: un relato escalofriante. A partir de ese dia fui haciendo actualizaciones periódicas en el blog.</p>
<p>También me parece interesante releer <a href="https://microbioblog.es/segunda-ola-del-nuevo-coronavirus"><strong>¿Habrá una segunda ola del nuevo coronavirus?</strong></a> escrito unos días antes de que finalizara el confinamiento, el 21 de junio de 2020.</p>
<p>Ahora es también un buen momento para reflexionar y preguntarnos, <strong>¿estamos realmente preparados para la próxima pandemia?</strong></p>
<p>De estas cosas, y de otras muchas, también hablamos en el primer <a href="https://cienciaenelbar.naukas.com/2025/01/29/esta-ciencia-vuelve-al-bar/"><strong>Ciencia en el bar</strong></a> de los Tres Barbas del pasado 29 de enero.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>¿Qué pasa si te vacunas 217 veces contra la COVID19?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Ignacio López-Goñi]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 13 Mar 2024 09:12:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Coronavirus]]></category>
		<category><![CDATA[Vacunas]]></category>
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		<category><![CDATA[Tolerancia inmune]]></category>
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					<description><![CDATA[¿Estarás mejor protegido contra el virus? ¿Tendrás muchos más efectos secundarios? ¿Tiene algún sentido hipervacunarse? En la ciudad alemana de Magdeburgo, capital del estado de Sajonia a orillas del río Elba, vive un hombre de 62 años que se ha vacuna 217 veces contra el virus SARSCoV2. Lo ha hecho deliberadamente y por razones privadas (porque le ha dado la real gana) fuera del contexto de un estudio clínico y en contra de las recomendaciones de vacunación de las autoridades sanitarias. Se ha ido pinchando durante un período de 29 meses (desde junio de 2021 hasta noviembre de 2023). La]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><em>¿Estarás mejor protegido contra el virus? ¿Tendrás muchos más efectos secundarios? ¿Tiene algún sentido hipervacunarse?</em></p>
<p>En la ciudad alemana de Magdeburgo, capital del estado de Sajonia a orillas del río Elba, vive un hombre de 62 años que se ha vacuna 217 veces contra el virus SARSCoV2. Lo ha hecho deliberadamente y por razones privadas (porque le ha dado la real gana) fuera del contexto de un estudio clínico y en contra de las recomendaciones de vacunación de las autoridades sanitarias. Se ha ido pinchando durante un período de 29 meses (desde junio de 2021 hasta noviembre de 2023). La mayoría de las dosis recibidas (210) han sido de las vacunas de ARNm de Moderna y de Pfizer-BioNTech, pero también se inoculó cinco dosis de la de AstraZeneca y una de la de Johnson &amp; Johnson, ambas basadas en adenovirus recombinantes, y otra de GSK-Sanofi basada en proteínas del virus.</p>
<p style="text-align: center;"><img fetchpriority="high" decoding="async" class=" wp-image-3285 aligncenter" src="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2024/03/gr1a_lrg-1-300x100.jpg" alt="" width="891" height="297" srcset="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2024/03/gr1a_lrg-1-300x100.jpg 300w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2024/03/gr1a_lrg-1-1024x340.jpg 1024w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2024/03/gr1a_lrg-1-768x255.jpg 768w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2024/03/gr1a_lrg-1-1536x511.jpg 1536w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2024/03/gr1a_lrg-1-2048x681.jpg 2048w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2024/03/gr1a_lrg-1-480x160.jpg 480w" sizes="(max-width: 891px) 100vw, 891px" /><strong>Pauta de vacunación del sujeto en estudio</strong>. Fuente: <a href="https://www.thelancet.com/journals/laninf/article/PIIS1473-3099(24)00134-8/fulltext#articleInformation">Adaptive immune responses are larger and functionally preserved in a hypervaccinated individual</a>.</p>
<p>El fiscal de Magdeburgo recopiló pruebas de 130 vacunas en un período de 9 meses y abrió una investigación de este caso con la acusación de fraude, pero no se presentaron cargos penales. Posteriormente, el sujeto consintió voluntariamente en proporcionar información médica y donar muestras de sangre y saliva para que los investigadores analizaran su caso: es la única persona que se conoce que se ha hipervacunado contra un virus.</p>
<p>Las vacunas son la mejor estrategia para evitar infecciones y para reducir los riesgos y la gravedad de las enfermedades. Normalmente, la pauta vacunal consiste en una o dos dosis. Las dosis de refuerzo pueden mejorar las respuestas inmunitarias. Sin embargo, una exposición crónica y prolongada del antígeno vacunal puede causar <a href="https://www.niaid.nih.gov/research/immune-tolerance"><span style="color: #0000ff;"><strong>tolerancia inmune</strong></span></a>: un estado activo, no es una simple ausencia de respuesta, en el que el sistema inmune, dotado de memoria, no responde de forma especificidad. En los seres humanos, los beneficios, las limitaciones y los riesgos de la vacunación repetida siguen siendo poco conocidos. Por eso, estudiar el sistema inmune de esta persona que se había hipervacunado con 217 dosis no era una mera curiosidad.</p>
<p>Los investigadores realizaron un análisis exhaustivo del sistema inmune de este individuo y su respuesta de anticuerpos y celular (inmunoglobulinas, citoquinas, interferones, tipos de linfocitos B y T… hasta 62 parámetros clínicos) y la compararon con un grupo control de referencia de 29 vacunados (55 % mujeres, 45 % hombres) que había recibido la pauta establecida de tres dosis de vacunas de ARNm.</p>
<p>Las conclusiones del estudio demuestran dos hechos muy importantes:</p>
<p>1) durante todo el calendario de hipervacunación, el sujeto <span style="color: #0000ff;"><strong>no informó de ningún efecto secundario</strong></span> relacionado con la vacunación y no se observó ninguna anomalía o efecto adverso atribuible a la hipervacunación. Recibir 217 dosis no tuvo ningún efecto secundario. Aquello de que las vacunas de ARNm nos iban a modificar el genoma y iban a causar más muertes que el propio virus simplemente era falso.</p>
<p>2) aunque el sujeto no tenía signos de una infección pasada por SARSCoV2, la hipervacunación no aumentó la cantidad de anticuerpos y células T específicos contra el virus, ni tuvo <span style="color: #0000ff;"><strong>ningún efecto sobre la calidad de las respuestas inmunes</strong></span>, en comparación con el grupo control vacunado con las tres dosis recomendadas. Vacunarse 217 veces no sirve para nada, no es mejor que recibir las tres dosis de vacuna.</p>
<p><span style="color: #0000ff;"><strong>Conclusión:</strong></span> ¿Qué pasa si te vacunas 217 veces contra la COVID19? Nada, ni mejora la respuesta inmune, ni tiene efectos secundarios. Los autores del trabajo finalizan diciendo que “Es importante destacar que no respaldamos la hipervacunación como estrategia para mejorar la inmunidad adaptativa”. Evidentemente este trabajo tiene la limitación de que solo se estudia un caso pero es que es tan absurdo vacunarse 217 veces que no merece la pena repetirlo, que quizá en vez de un seguimiento inmunológico haya que ofrecerle al sujeto en cuestión un apoyo psicológico.</p>
<p><em><a href="https://www.thelancet.com/journals/laninf/article/PIIS1473-3099(24)00134-8/fulltext#articleInformation">Adaptive immune responses are larger and functionally preserved in a hypervaccinated individual</a>. Kocher, K. Lancet Infect. Dis. 2024. S1473-3099(24)00134-8.</em></p>
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		<title>¿Qué hacemos con las mascarillas?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Ignacio López-Goñi]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 10 Jan 2024 10:57:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Coronavirus]]></category>
		<category><![CDATA[Gripe]]></category>
		<category><![CDATA[Vacunas]]></category>
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					<description><![CDATA[Desde el miércoles día 10 de enero vuelven las mascarillas a ser obligatorias en los centros sanitarios, una medida que ha levantado bastante revuelo en los medios y en la sociedad en general. Hablemos de virus y mascarillas. ¿En qué situación estamos? Estamos ante la tradicional epidemia estacional de virus respiratorios, que nos visitan cada año (excepto los años de la pandemia) por estas fechas, aunque esta temporada se ha adelantado unas semanas y, en principio, se espera el pico en los próximo días. La mayoría de los casos son de gripe, COVID-19 y Virus Respiratorio Sincitial (VRS), pero NO]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Desde el miércoles día 10 de enero vuelven las mascarillas a ser obligatorias en los centros sanitarios, una medida que ha levantado bastante revuelo en los medios y en la sociedad en general. Hablemos de virus y mascarillas.</p>
<blockquote><p><strong><em>¿En qué situación estamos?</em></strong></p></blockquote>
<p>Estamos ante la <span style="color: #0000ff;"><strong>tradicional epidemia estacional de virus respiratorios</strong></span>, que nos visitan cada año (excepto los años de la pandemia) por estas fechas, aunque esta temporada se ha adelantado unas semanas y, en principio, se espera el pico en los próximo días. La mayoría de los casos son de gripe, COVID-19 y Virus Respiratorio Sincitial (VRS), pero NO es una “tripledemia” como se ha dicho en algunos medios. En realidad, es un <span style="color: #0000ff;"><strong>cóctel de virus respiratorios</strong></span> con otros coronavirus, rinovirus, parainfluenza, pneunovirus, adenovirus… (hay cientos de virus que causan infección respiratoria). No hay más virus que antes, son los de siempre aunque desgraciadamente esta vez añadimos a la lista COVID-19 (que por cierto, todavía no es estacional como el resto y nos “visita” varias veces al año).</p>
<p><img decoding="async" class="wp-image-3262 aligncenter" src="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2024/01/Captura-de-pantalla-2024-01-10-a-las-9.54.18-300x172.png" alt="" width="902" height="517" srcset="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2024/01/Captura-de-pantalla-2024-01-10-a-las-9.54.18-300x172.png 300w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2024/01/Captura-de-pantalla-2024-01-10-a-las-9.54.18-1024x586.png 1024w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2024/01/Captura-de-pantalla-2024-01-10-a-las-9.54.18-768x439.png 768w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2024/01/Captura-de-pantalla-2024-01-10-a-las-9.54.18-480x275.png 480w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2024/01/Captura-de-pantalla-2024-01-10-a-las-9.54.18.png 1234w" sizes="(max-width: 902px) 100vw, 902px" /></p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://www.saludcastillayleon.es/profesionales/es/centinelas/informacion-semanal-infecciones-respiratorias-agudas-ira">Informe VIGIRAS. Semana 01/2024.</a></p>
<p>Según el último informe de Sistema de Vigilancia de Infección Respiratoria Aguda (<a href="https://www.isciii.es/QueHacemos/Servicios/VigilanciaSaludPublicaRENAVE/EnfermedadesTransmisibles/Documents/GRIPE/Informes%20semanales/Temporada_2023-24/Informe%20semanal_SiVIRA_522023.pdf">Semana 52/2023</a>) la gripe circula con mayor intensidad que el resto de virus respiratorios y se asocia a tasas de incidencia en Atención Primaria y de hospitalización en creciente ascenso. <span style="color: #0000ff;"><strong>La actividad de COVID-19 y de infección por VRS tienden a la estabilización</strong></span> en Atención Primaria.</p>
<p>La mayoría de los casos son <span style="color: #0000ff;"><strong>leves y autolimitantes</strong></span> que no necesitan visita médica. Independientemente del virus, los síntomas y el tratamiento son muy similares: analgésicos y antitérmicos, buena hidratación y alimentación y descanso. En casos graves con dificultad respiratoria, dolor, fiebre persistente u otras patologías habría que acudir al médico. La situación por tanto no parece excepcional y al ser estacional era bastante previsible.</p>
<p>Todo esto <span style="color: #0000ff;"><strong>no quiere decir que no sea importante</strong></span>, recordemos que cada año fallecen varios miles de personas en España por infecciones respiratorias o complicaciones asociadas. En el conjunto de las enfermedades infecciosas, las respiratorias son las que más muertes causan cada año. Por eso, en general muere más gente en invierno que en verano</p>
<blockquote>
<p style="text-align: left;"><strong><em>¿Funcionan las mascarillas? </em></strong></p>
</blockquote>
<p>Algunos afirman que no hay evidencias científicas de que las mascarillas funcionen. Una <a href="https://www.cochranelibrary.com/cdsr/doi/10.1002/14651858.CD006207.pub6/full">revisión sistemática</a> sobre el uso de intervenciones físicas para reducir la expansión de los virus respiratorios llegó a la conclusión de que no había evidencia sobre la eficacia de las mascarillas. Sin embargo, este tipo de revisiones <span style="color: #0000ff;"><strong>no permiten concluir que las mascarillas no sean eficaces</strong></span>. Un ensayo clínico aleatorio no es la mejor forma para analizar la eficacia de las mascarillas. Para demostrar experimentalmente su eficacia habría que tomar dos grupos de personas (numerosos y homogéneos), uno con y el otro sin mascarilla (el mismo tipo de mascarilla, tiempo de uso…), mantener a los dos grupos en el mismo ambiente con el virus, dejar que se infecten y medir después de un tiempo de exposición el número de infectados, enfermos y fallecidos. Un experimento … imposible de hacer.</p>
<p>Durante la pandemia se hizo muy popular la <span style="color: #0000ff;"><strong>imagen del queso suizo</strong></span> para explicar cómo defenderse contra un virus respiratorio y reconocer que ninguna intervención por sí sola es perfecta para prevenir la propagación del virus. Cada intervención (o capa del queso) tiene sus imperfecciones (agujeros), pero múltiples capas mejoran la probabilidad de éxito. La mascarilla por sí sola no va a evitar que nos infectemos, reducirá la probabilidad, pero si la combinamos con la higiene de manos, la distancia física, evitar el contacto con gente si estamos infectados, la ventilación y filtración del aire, las vacunas … la probabilidad de propagar el virus y de enfermar será muchísimo menor.</p>
<p><img decoding="async" class="wp-image-3263 aligncenter" src="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2024/01/SwissCheese_Respiratory_Virus_Interventions-ver3.0_SPANISH-300x170.jpg" alt="" width="1136" height="644" srcset="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2024/01/SwissCheese_Respiratory_Virus_Interventions-ver3.0_SPANISH-300x170.jpg 300w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2024/01/SwissCheese_Respiratory_Virus_Interventions-ver3.0_SPANISH-768x434.jpg 768w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2024/01/SwissCheese_Respiratory_Virus_Interventions-ver3.0_SPANISH-1536x869.jpg 1536w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2024/01/SwissCheese_Respiratory_Virus_Interventions-ver3.0_SPANISH-480x272.jpg 480w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2024/01/SwissCheese_Respiratory_Virus_Interventions-ver3.0_SPANISH.jpg 1920w" sizes="(max-width: 1136px) 100vw, 1136px" /></p>
<p style="text-align: center;">Fuente: <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Modelo_del_queso_suizo">Wikipedia</a>.</p>
<p>Las mascarillas son una capa más del queso suizo. <span style="color: #0000ff;"><strong>Es evidente que reducen la posibilidad de transmisión de un patógeno que se transmite por el aire vía aerosoles cuando hablamos, tosemos o estornudamos</strong></span>. ¿A alguien se le ocurriría proponer retirar las mascarillas del personal sanitario en un quirófano?</p>
<blockquote><p><strong><em>¿Deberían ser obligatorias?</em></strong></p></blockquote>
<p>Desgraciadamente la pandemia nos dejó una <span style="color: #0000ff;"><strong>tremenda politización</strong></span> de las medidas sanitarias. En eso no hemos mejorado: el estar a favor o en contra de las mascarillas o de las vacunas depende más del color del partido, lo que pervierte y dificulta el diálogo y el consenso en temas tan cruciales.</p>
<p>En una situación como la actual con una <span style="color: #0000ff;"><strong>gran circulación</strong></span> de virus respiratorios y un <span style="color: #0000ff;"><strong>alto riesgo</strong></span> de infección, <span style="color: #0000ff;"><strong>las mascarillas son MUY recomendables</strong></span>, especialmente para aquellas personas con síntomas, vulnerables o que convivan con ellos. Hacer ahora obligatoria la mascarilla en los centros sanitarios significa que no hemos hecho antes la tarea, es una medida que llega tarde, demuestra un fallo en el sistema. Hemos perdido una oportunidad de oro para concienciar a la población sobre el uso adecuado de la mascarilla, cuándo emplearla y por qué (todavía se ve a veces gente sola en un coche con su mascarilla o gente con la mascarilla al aire libre y que se la quita para saludar y abrazar a los conocidos). A veces es más importante el cómo se da el mensaje que el mensaje en sí. Explicar un medida tomada por consenso puede ser más eficaz que un decreto ley.</p>
<blockquote><p><strong><em>Prepararnos para la próxima temporada</em></strong></p></blockquote>
<p>Para reducir el efecto de las epidemias estacionales de virus respiratorios hay que actuar antes: prevención.</p>
<p>Tres ideas básicas:</p>
<p>1) si estás entre los grupos recomendados, <span style="color: #0000ff;"><strong>vacúnate</strong></span> contra la gripe y con la COVID-19 en otoño;</p>
<p>2) usa <span style="color: #0000ff;"><strong>mascarilla con sentido común y responsabilidad</strong></span>, por solidaridad, buena higiene de manos, y evita el contacto con gente si estás infectado;</p>
<p>3) si te es posible, mejora la ventilación y <span style="color: #0000ff;"><strong>calidad del aire</strong></span>.</p>
<p>Desgraciadamente, continúan los problemas estructurales, burocráticos y de gestión del sistema sanitario. Hace unas semanas se publicó la <a href="https://www.sanidad.gob.es/areas/alertasEmergenciasSanitarias/alertasActuales/nCov/documentos/EVALUACION_DEL_DESEMPENO_DEL_SNS_ESPANOL_FRENTE_A_LA_PANDEMIA_DE_COVID-19.pdf">Evaluación del desempeño del Sistema Nacional de Salud Español frente a la pandemia de COVID-19: lecciones de y para una pandemia</a>. Dentro de unas pocas semanas todo esto ya no será noticia. Para evitar un nuevo colapso la próxima temporada de virus respiratorios es ahora cuando hay que preparar el sistema sanitario.</p>
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		<title>Cuando los virus interfieren entre ellos.</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Ignacio López-Goñi]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Nov 2023 19:14:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Coronavirus]]></category>
		<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Gripe]]></category>
		<category><![CDATA[Interferencia viral]]></category>
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					<description><![CDATA[Interferencia entre virus, ¿una forma de vacunarnos en el futuro? Durante la pandemia de COVID19 los casos de otras infecciones respiratorias cayeron en picado: desde la primavera de 2020 hasta la primavera de 2021 hubo un cambio brusco de las tendencias cíclicas normales de gripe, virus respiratorio sincitial (VRS), parainfluenza y otros coronavirus humanos en muchos países tanto en el hemisferio norte como en el sur. Detección de los distintos subtipos del virus de la gripe a nivel mundial, desde 2017 hasta 2022. La gripe “desapareció” durante la pandemia. La gripe desaparece en el hemisferio sur (14/10/2020). ¿Qué va a]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p><strong>Interferencia entre virus, ¿una forma de vacunarnos en el futuro?</strong></p></blockquote>
<p>Durante la pandemia de COVID19 los casos de otras infecciones respiratorias cayeron en picado: desde la primavera de 2020 hasta la primavera de 2021 hubo un cambio brusco de las tendencias cíclicas normales de gripe, virus respiratorio sincitial (VRS), parainfluenza y otros coronavirus humanos en muchos países tanto en el hemisferio norte como en el sur.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-3202 aligncenter" src="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/11/Mundial-300x155.png" alt="" width="606" height="313" srcset="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/11/Mundial-300x155.png 300w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/11/Mundial-1024x531.png 1024w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/11/Mundial-768x398.png 768w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/11/Mundial-480x249.png 480w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/11/Mundial.png 1426w" sizes="(max-width: 606px) 100vw, 606px" /></p>
<p style="text-align: center;"><em>Detección de los distintos subtipos del virus de la gripe a nivel mundial, desde 2017 hasta 2022. La gripe “desapareció” durante la pandemia.</em></p>
<p><a href="https://microbioblog.es/la-gripe-desaparece-en-el-hemisferio-sur">La gripe desaparece en el hemisferio sur</a> (14/10/2020).</p>
<p><a href="https://microbioblog.es/que-va-a-pasar-este-ano-con-la-gripe">¿Qué va a pasar este año con la gripe?</a> (28/09/2022).</p>
<p>Varias fueron las razones que se dieron en su momento para explicar este fenómeno: el confinamiento, la distancia social, la higiene de manos, el uso de mascarillas, la reducción de la movilidad internacional… tuvieron un efecto sobre el comportamiento de otros virus respiratorios y explicarían la caía de estas otras infecciones. Pero también podría haber influido un fenómeno que se conoce como <strong>interferencia viral</strong>, por el cual un virus afecta al comportamiento de otro.</p>
<blockquote><p><strong>La interferencia viral se conoce desde hace mucho tiempo</strong></p></blockquote>
<p>La idea de que un virus puede interferir con otro es muy vieja, tan vieja como las vacunas. Ya Edward Jenner se percató de que al inocular su vacuna contra la viruela si el paciente tenía un herpes, la vacuna no funcionaba tan bien. Era como si tener dos infecciones activas al mismo tiempo alterara el funcionamiento de la vacuna (la vacuna de Jenner consistía en administrar el virus vivo de la viruela de las vacas). La interferencia viral se volvió a observar en los años 60 del siglo pasado cuando se desarrollaron las primeras vacunas vivas atenuadas contra algunos enterovirus, como el de la polio. En seguida se comprobó que esas vacunas conferían también protección frente a infecciones respiratorias graves. La administración de estas vacunas en niños disminuyó los casos de otros virus respiratorios no relacionados como gripe, parainfluenza, virus respiratorio sincitial, adenovirus, rinovirus… Esta interferencia viral era debida a la inducción de una respuesta inmune inespecífica por la vacuna. Era evidente que tener un virus podría inhibir o afectar al crecimiento de otro.</p>
<p>Estudiar este tipo de interacciones o infecciones múltiples no es fácil. Nuestro sistema inmunitario se enfrenta a virus y bacterias constantemente. Una infección viral puede protegernos frente a otra infección al <strong>estimular una respuesta inmune innata.</strong> Es como si la primera infección entrenara nuestras defensas de forma inespecífica. La inmunidad innata puede ser activada por un patógeno y hacer que el cuerpo repela a otro invasor. Esto podría explicar por qué los catarros y las gripes suelen tener picos epidémicos alternos cada año. Pero la explicación no es tan sencilla. La interferencia viral depende no solo de los virus, sino también del comportamiento humano, de las condiciones ambientales, el clima, infecciones asintomáticas o hasta de los calendarios escolares.</p>
<blockquote><p><strong>Coinfecciones que resultan en un aumento de la gravedad</strong></p></blockquote>
<p>Muchos virus respiratorios circulan durante el mismo periodo y pueden infectarnos al mismo tiempo o de forma secuencial. La infección con un virus puede afectar a la replicación de un segundo virus, aumentando o incluso reduciendo la infección. Así, entre dos virus, hay interacciones que pueden ser positivas, con un efecto aditivo o sinérgico. <strong>Son coinfecciones y pueden resultar en un aumento de la gravedad de la enfermedad</strong>, por ejemplo, la coinfección con SARSCoV2 e influenza AH1N1 es más grave que las infecciones individuales.</p>
<blockquote><p><strong>Un virus previene la infección del segundo</strong></p></blockquote>
<p>Pero las interacciones entre virus también pueden ser negativas, con un efecto antagonista, y depende de si el segundo virus pertenece o no a la misma familia o tipo que el primer virus. Normalmente, las interacciones entre virus homólogos implican que <strong>la inmunidad contra el primer virus previene la infección por el segundo</strong>. Es, por ejemplo, lo que ocurre en el caso de infecciones con subtipos o linajes del virus de la gripe, la primera previene de la enfermedad del segundo. Las interacciones cruzadas entre virus heterólogos, muy diferentes entre sí, generan una respuesta inmune innata no especifica que también reduce o previene la replicación del segundo virus, por ejemplo, infección con gripe A y el Virus Respiratorio Sincitial. Todo esto depende no solo del tipo de virus implicado, sino también del tiempo que transcurra entre una infección y otra, y de la respuesta inmune del hospedador a cada virus.</p>
<blockquote><p><strong>El interferon y el estado antiviral</strong></p></blockquote>
<p>El mecanismo más probable para explicar este tipo de interacciones o interferencias negativas entre virus es la inducción por el primer virus de un <strong>estado transitorio de inmunidad innata</strong>. Algunos componentes estructurales del virus son reconocidos por receptores inespecíficos de las células epiteliales del sistema respiratorio o gastrointestinal y del sistema inmunitario. Esta interacción activa la expresión de los genes de los interferones que se liberan y acaban uniéndose a receptores del interferón que hay en la superficie de las células de alrededor lo que amplifica el efecto y lleva a un <strong>estado de defensa antiviral</strong> que directamente inhibe la replicación viral. Así, la activación de los genes del interferón por el primer virus puede limitar la infección y replicación del segundo virus, especialmente si muestran diferentes mecanismos de escape o evasión al sistema inmunitario. De la misma manera, la estimulación de otras citoquinas proinflamatorias o la reducción de mediadores no inflamatorios pueden explicar el que una coinfección resulte en un aumento de la gravedad de la enfermedad.</p>
<p>Para saber más sobre <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Interfer%C3%B3n">el interferón y el estado de defensa antiviral</a></p>
<blockquote><p><strong>Hay una “jerarquía” entre los virus de la gripe</strong></p></blockquote>
<p>Hay varios ejemplos de interferencia entre virus respiratorios basados en datos epidemiológicos y estudios en modelos experimentales en hurones o cultivos celulares. Por ejemplo, en algunas temporadas de gripe, el pico de gripe por H3N2 suele preceder a la ola de H1N1, y algo similar ocurre a veces con el pico por gripe B. Estos patrones sugieren que hay una “jerarquía” entre estos virus de la gripe. Estudios con hurones sugieren que <strong>el virus H1N1 es más potente en inducir una respuesta protectora</strong> comparado con el virus de la gripe B y que el H3N2 es el menos potente.</p>
<p>En algunos países se ha observado que <strong>el Virus Respiratorio Sincitial es menos frecuente durante las epidemias de gripe</strong>, lo que sugiere una interferencia negativa y que la probabilidad de detectar ambos virus a la vez es baja. Experimentos en hurones sugieren de nuevo que la inmunidad innata está relacionada con esta interferencia. El Virus Respiratorio Sincitial y el metapneumovirus humano suelen circular de forma conjunta durante el invierno y la primavera, y pueden ser detectados a la vez en hisopados de muestras nasofaríngeas de pacientes. Sin embargo, el tipo de interacción entre estos dos virus es controvertido y en algunos resultados se sugiere una cierta interferencia negativa.</p>
<blockquote><p><strong>Los rinovirus, ¿previenen la gripe y el Virus Respiratorio Sincitial?</strong></p></blockquote>
<p>En 2009 en Europa se comprobó durante una epidemia por rinovirus que la circulación de gripe H1N1 se retrasó varias semanas. De forma similar, en 2014, <strong>una alta tasa de infección por rinovirus disminuyó o incluso previno la epidemia de gripe</strong> en Hong Kong y China. La coinfección observada por ambos virus es mucho menor de lo esperado según los modelos teóricos de asociación, lo que sugiere una interacción negativa entre ambos. Los modelos en ratones muestran que la inoculación de rinovirus reduce la gravedad de la gripe y previene la muerte de los animales.</p>
<p>La interacción negativa entre rinovirus y Virus Respiratorio Sincitial también es frecuente. <strong>La detección del Virus Respiratorio Sincitial va asociada a una menor probabilidad de muestras coinfectadas por rinovirus.</strong> En niños, la infección por rinovirus es menor en aquellos que hayan padecido Virus Respiratorio Sincitial con anterioridad y recientemente.</p>
<blockquote><p><strong>Las interacciones con SARSCoV2</strong></p></blockquote>
<p>Por el contrario, a diferencia de otros virus respiratorios, los rinovirus continuaron circulando a pesar de la COVID19. Los rinovirus son virus sin envoltura, más resistente a los desinfectantes y su transmisión se ve menos impedida por las mascarillas. En modelos celulares se ha comprobado que <strong>los rinovirus reducen la replicación de SARSCoV2.</strong></p>
<p>Respecto a la interacción entre gripe y SARSCov2, este coronavirus genera un aumento de la expresión de los genes del interferón y de citoquinas en la mucosa nasal mucho mayor que el virus de la gripe H1N1. Sin embargo, al contrario que gripe, SARSCoV2 no induce una respuesta del interferón en los tejidos del pulmón, y acaba generando una inflamación tardía y vigorosa. Por eso, la respuesta inmune innata que induce SARSCoV2 en el tracto respiratorio superior e inferior son diferentes a las que genera la gripe y pueden influir en <strong>el tipo de interacciones entre ambos virus, dependiendo de qué virus infecte antes.</strong> Experimentos en hámsteres sugieren que la infección con H1N1 seguida de SARSCoV2 resultó en una menor carga viral de SARSCoV2 en el pulmón, lo que sugiere una menor replicación del virus. Por el contrario, una infección previa con SARSCoV2 no afectó a la carga viral de H1N1 posterior, comparado con la infección simple con H1N1. Además, la inflamación, el daño tisular y la gravedad de la enfermedad fue mayor en animales infectados por ambos virus al mismo tiempo.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-3204 aligncenter" src="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/11/Captura-de-pantalla-2023-11-01-a-las-20.05.48-297x300.png" alt="" width="633" height="639" srcset="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/11/Captura-de-pantalla-2023-11-01-a-las-20.05.48-297x300.png 297w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/11/Captura-de-pantalla-2023-11-01-a-las-20.05.48-1014x1024.png 1014w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/11/Captura-de-pantalla-2023-11-01-a-las-20.05.48-150x150.png 150w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/11/Captura-de-pantalla-2023-11-01-a-las-20.05.48-768x775.png 768w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/11/Captura-de-pantalla-2023-11-01-a-las-20.05.48-1521x1536.png 1521w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/11/Captura-de-pantalla-2023-11-01-a-las-20.05.48-480x485.png 480w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/11/Captura-de-pantalla-2023-11-01-a-las-20.05.48.png 1539w" sizes="(max-width: 633px) 100vw, 633px" /></p>
<p>En general, los datos sugieren que tanto el SARSCoV2 como el rinovirus interfieren con la capacidad de infectar del virus de la gripe A. El rinovirus también parece atenuar la replicación del SARSCoV2, pero el SARSCoV2 no parece tener un efecto significativo en el rinovirus. El virus sincitial respiratorio tiene un efecto mínimo en el SARSCoV2, pero el SARSCoV2 puede suprimir la replicación de este virus, mientras que la gripe A puede reducir la replicación del SARSCoV2 si el virus de la gripe es el patógeno infeccioso principal.</p>
<blockquote><p><strong>Interferencia entre virus, ¿una forma de vacunarnos en el futuro?</strong></p></blockquote>
<p>Entender cómo unos virus interfieren con otros nos puede permitir en el futuro emplear uno para combatir otro. Podríamos, por ejemplo, preparar un spray nasal con algún virus manipulado o defectivo de forma que solo provocara una estimulación del sistema innato y así nos protegiera frente a la infección por otros virus. <strong>Quizá para evitar una infección viral mortal debamos provocar una infección con otro virus diferente protector</strong>. Al fin y al cabo, eso son las vacunas.</p>
<p>Referencias:</p>
<p><em><a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8798701/">Viral Interference between Respiratory Viruses</a>. Piret, J., y col. Emerg Infect Dis. 2022. 28(2):273-281.</em></p>
<p><em><a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC10117529/">Exploring the Possible Phenomenon of Viral Interference Between the Novel Coronavirus and Common Respiratory Viruses.</a> Deleveaux, S., y col. J Patient Cent Res Rev. 2023. 10(2): 91–97.</em></p>
<hr />
<p>NOTA (11/1/2024): adjunto está imagen que me envió vía Twitter (ahora X) @daixonses, en la que se muestra la positividad de distintos virus respiratorios a lo largo de un par de años en Cataluña. Se observa como van alternando las olas de SARSCoV2, rinovirus y gripe.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-3267 aligncenter" src="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/11/IMG_5250-300x110.png" alt="" width="1113" height="408" srcset="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/11/IMG_5250-300x110.png 300w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/11/IMG_5250-1024x376.png 1024w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/11/IMG_5250-768x282.png 768w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/11/IMG_5250-1536x564.png 1536w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/11/IMG_5250-480x176.png 480w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/11/IMG_5250.png 1778w" sizes="(max-width: 1113px) 100vw, 1113px" /></p>
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		<title>Se cumplen tres años de “La primera ola”</title>
		<link>https://microbioblog.es/se-cumplen-tres-anos-de-la-primera-ola</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Ignacio López-Goñi]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 11 Mar 2023 12:44:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Coronavirus]]></category>
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					<description><![CDATA[Marzo de 2020. Los casos de COVID-19 están proliferando a una velocidad alarmante en la ciudad de Nueva York. Ante la ausencia de imágenes sobre lo que está ocurriendo con los enfermos de COVID-19 en los hospitales, el cineasta Matthew Heineman decide meterse en el ojo del huracán y comienza a documentar la primera ola de la pandemia en la Unidad de Cuidados Intensivos del Centro Médico Judío de Long Island de Nueva York. The First Wave es el primer documental sobre la pandemia de la COVID-19. &#160; No es una película con actores ficticios, es un documental real de]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Marzo de 2020. Los casos de COVID-19 están proliferando a una velocidad alarmante en la ciudad de Nueva York. Ante la ausencia de imágenes sobre lo que está ocurriendo con los enfermos de COVID-19 en los hospitales, el cineasta Matthew Heineman decide meterse en el ojo del huracán y comienza a documentar la primera ola de la pandemia en la Unidad de Cuidados Intensivos del Centro Médico Judío de Long Island de Nueva York. <a href="https://youtu.be/UtSlpMmBeZw"><strong><em>The First Wave</em> </strong></a>es el primer documental sobre la pandemia de la COVID-19.</p>
<p><iframe title="The First Wave" width="1170" height="658" src="https://www.youtube.com/embed/UtSlpMmBeZw?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen></iframe></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>No es una película con actores ficticios, es un documental real de lo que se vivió en Nueva York los cuatro primeros meses de la pandemia. Un documental <strong>muy duro</strong> que refleja el trabajo y dedicación del personal sanitario, su frustración y agotamiento. Ves la muerte de frente, un rastro devastador y de desesperación. <em>The First Wave</em> es un testimonio de la fuerza del espíritu humano donde podemos ver los impactos emocionales y sociales de la pandemia.</p>
<p>No es una “peli de Hollywood”, es <a href="https://www.nationalgeographic.es/ciencia/2021/12/the-first-wave-un-documental-desgarrador-y-de-visionado-obligatorio">un documental de <em>National Geographic</em></a>. Fue uno de los finalistas del festival de cine científico <strong><a href="https://www.unav.edu/web/labmecrazy">#LabMeCrazy</a></strong> que organizamos en el Museo de Ciencias Universidad de Navarra, donde tuvimos la oportunidad de verlo y de revivir aquellos meses.</p>
<p>La vida se paró para todos nosotros y todavía, tres años después, siguen sus “efectos colaterales”. Sorprendentemente todavía hay algunos que niegan la pandemia y siguen pensando que todo fue un “montaje” de fuerzas ocultas.</p>
<p>Lo que muestra <em>The First Wave</em> no solo se vivió en Nueva York. Si comparamos la primera ola (los fallecimientos en los primeros meses) en EE.UU. y en España la diferencia es sorprendente. España fue uno de los países con mayor número de casos de fallecimientos por COVID-19, en proporción al número de habitantes. Durante meses, <strong>España lideró el número de infectados y de muertes registradas en Europa.</strong></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-3006 aligncenter" src="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/03/coronavirus-data-explorer-7-300x212.png" alt="" width="749" height="529" srcset="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/03/coronavirus-data-explorer-7-300x212.png 300w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/03/coronavirus-data-explorer-7-1024x723.png 1024w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/03/coronavirus-data-explorer-7-768x542.png 768w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/03/coronavirus-data-explorer-7-1536x1084.png 1536w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/03/coronavirus-data-explorer-7-2048x1446.png 2048w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/03/coronavirus-data-explorer-7-480x339.png 480w" sizes="(max-width: 749px) 100vw, 749px" /></p>
<p style="text-align: center;">La primera ola de COVID-19: número de muertes por millón entre marzo-junio de 2020 (Fuente: <a href="https://ourworldindata.org/">Our World in Data</a>).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>En septiembre de 2020 mi buen amigo Juan Ignacio Pérez Iglesias y yo escribimos un artículo titulado <strong><a href="https://theconversation.com/covid-19-diez-razones-para-explicar-como-hemos-llegado-a-esta-situacion-147020">COVID-19: diez razones para explicar cómo hemos llegado a esta situación. </a></strong>La falta de liderazgo, la descoordinación, la falta de datos y el equívoco papel de la ciencia, la bronca política, la falta de pedagogía y de transparencia en la comunicación, una respuesta a la crisis lenta seguida de una desescalada apresurada, un sistema de diagnóstico, rastreo y aislamiento insuficiente y, sobre todo, un sistema sanitario muy debilitado, nos llevó a un gran fracaso colectivo y a ser uno de los países en los que la pandemia tuvo mayor impacto, hasta la llegada de las vacunas.</p>
<p>Entre todos los países hubo uno que se libró de aquella primera ola: la isla de <strong>Taiwán</strong>. Con poco más de 35.000 Km<sup>2</sup>, una población de más 23 millones de habitantes, una densidad de 668 habitantes/Km<sup>2</sup> y a tan solo 130 Km de China, Taiwán solo reportó tasas de 0,3 muertos por COVID-19 por millón de habitantes, una de las cifras más bajas del mundo. Por ejemplo, en agosto 2020 Bélgica tenía tasas de 861 y Reino Unido de 621 muertos por millón.</p>
<p>En España, con más de 47 millones de habitantes, tenemos una densidad de población de 93 habitantes/Km<sup>2</sup>, siete veces menos que Taiwán. Si comparamos el número de muertos por COVID-19 a lo largo de toda la pandemia, Taiwán ha tenido 18.425 y España 119.618 (datos de <a href="https://www.worldometers.info/coronavirus/">https://www.worldometers.info/coronavirus/</a>). Esto supone un acumulado de 800 muertos por millón en Taiwán frente a los 2.545 en España.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-3008 aligncenter" src="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/03/Primera-ola-300x212.png" alt="" width="767" height="542" srcset="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/03/Primera-ola-300x212.png 300w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/03/Primera-ola-1024x723.png 1024w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/03/Primera-ola-768x542.png 768w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/03/Primera-ola-1536x1084.png 1536w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/03/Primera-ola-2048x1446.png 2048w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/03/Primera-ola-480x339.png 480w" sizes="(max-width: 767px) 100vw, 767px" /></p>
<p style="text-align: center;">La primera ola en España, Estados Unidos y Taiwán. (Fuente: <a href="https://ourworldindata.org/">Our World in Data</a>).</p>
<blockquote>
<p style="text-align: left;"><strong>¿Qué hizo Taiwán para resistir aquella primera ola?</strong></p>
</blockquote>
<p>Lo más sorprendente es que <strong>no llevó a cabo un confinamiento estricto</strong> como hicimos en Europa. Taiwán estaba preparada para una pandemia, ya había experimentado la amenaza de pandemia de SARS en 2003. Anunció su primer caso de COVID-19 el 21 de enero de 2020, una mujer de 50 años que regresaba a Taiwán desde la ciudad de Wuhan. La respuesta de las autoridades fue <strong>inmediata y contundente</strong>: test de diagnóstico a todos los pasajeros provenientes de Wuhan. A partir de mediados de marzo, restricción de la entrada al país de extranjeros, cuarentena (14 días en casa) y control a todos los ciudadanos que venían de países de alto riesgo, distribución y uso de mascarillas en la población, prohibición de reuniones de más de 100 personas en interiores y más de 500 en exteriores. Como en otros países asiáticos, en Taiwán ya existía desde el 2004 esa cultura del uso de la mascarilla en público (aceptación social) y había acceso universal a la misma. Existía una agencia nacional de salud capaz de coordinar de manera eficaz la toma de decisiones y prevenir y controlar este tipo de situaciones de emergencia, con contundencia y rapidez, y sin impedimentos legales. Contaban, además, con un sistema digital de acceso rápido para identificar y aislar los casos. En definitiva, <strong>una respuesta rápida y coordinada</strong> basada en la detección de casos, control de entrada en el país, métodos efectivos de aislamiento y cuarentena, tecnologías digitales para identificar posibles casos y uso masivo de mascarillas. Sin necesidad de confinamientos, ni restricción de movimientos dentro del país. Esto les ha permitido superar la pandemia sin devastadores efectos económicos y sin otros efectos colaterales como el deterioro en la salud mental de los ciudadanos.</p>
<blockquote><p><strong>¿Qué hemos aprendido de la pandemia?</strong></p></blockquote>
<p>Es sorprendente pensar que hace tres años salíamos a los balcones a aplaudir y homenajear a nuestros sanitarios y ahora son ellos los que se manifiestan por toda España para solicitar ayuda. Es indignante que ninguno de nuestros gobernantes (nacionales y autonómicos) hayan abordado una reforma y mejora del sistema sanitario. Esto escribimos <strong>en septiembre de 2020</strong>:</p>
<blockquote><p><em>Los recortes tras la crisis del 2008 debilitaron el sistema de salud. Durante el estado de alarma, el foco se puso en las camas y UCIs hospitalarias. Pero los déficits de personal asistencial han sido palmarios. Es necesario, por lo tanto, reforzar las plantillas del personal sanitario. Es fundamental poner ahora el foco y actuar en salud pública y atención primaria para, de esa forma, reducir el número de las personas que han de ser hospitalizadas.</em></p>
<p><em>Especial atención se debería tener también con los servicios de pediatría y geriatría. Todo esto conlleva la necesidad de incorporar más personal y de hacerlo lo antes posible. Un sistema sanitario tensionado al límite tiene consecuencias que van mucho más allá de la propia COVID-19: retrasos en otros diagnósticos y tratamientos, calendarios alterados de vacunación infantil, etc., con el consiguiente reguero de pérdida de salud y de vidas.</em></p></blockquote>
<p>Esto quizá sea lo más importante: reforzar el sistema de salud porque en esto nos jugamos la vida.</p>
<p>Más información:</p>
<p><a href="https://www.thelancet.com/journals/lanwpc/article/PIIS2666-6065(20)30044-4/fulltext">Potential lessons from the Taiwan and New Zealand health responses to the COVID-19 pandemic</a>.</p>
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			</item>
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		<title>Quizás, el primer artículo en castellano sobre el coronavirus «chino» (y el último en SciLogs)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Ignacio López-Goñi]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 10 Feb 2023 10:49:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Coronavirus]]></category>
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					<description><![CDATA[Investigación y Ciencia deja de publicarse Muchos hemos recibido con tristeza la noticia de que el grupo Springer Nature (actual propietario de Prensa Científica) ha decidido cesar repentinamente la publicación de la revista Investigación y Ciencia. Aducen motivos económicos y estratégicos. Rematan así uno de los mejores proyectos de divulgación científica que ha habido en el mundo hispanohablante. Con ello, desaparecerá también la web y la plataforma SciLogs, el blog de I&#38;C donde muchos hemos publicados artículos en los últimos años. Un muy amargo adios y una mala noticia para la divulgación y la comunicación de la ciencia. Comencé a]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote>
<p style="text-align: center;"><strong>Investigación y Ciencia deja de publicarse</strong></p>
</blockquote>
<p>Muchos hemos recibido con tristeza la noticia de que el grupo Springer Nature (actual propietario de Prensa Científica) ha decidido cesar repentinamente la publicación de la revista Investigación y Ciencia. Aducen motivos económicos y estratégicos. Rematan así uno de los mejores proyectos de divulgación científica que ha habido en el mundo hispanohablante. Con ello, desaparecerá también la web y la plataforma SciLogs, el blog de I&amp;C donde muchos hemos publicados artículos en los últimos años. Un muy amargo adios y una mala noticia para la divulgación y la comunicación de la ciencia. Comencé a publicar ahí el 15/04/2014 en el blog «<strong>El rincón de Pasteur</strong>» con el primer artículo «<em>El asombroso mundo de lo invisible</em>«. La plataforma desaparece hoy día 10 de febrero.</p>
<p>Por eso, he decidido recuperar el que quizá sea el primer artículo escrito en castellano sobre el nuevo coronavirus «chino», como entonces se le conocía: «<strong>La historia se repite: ¿un nuevo coronavirus en China?</strong>«. Lo publiqué el 10 de enero de 2020. Me ha parecido interesante recordar lo que en ese momento sabíamos. Aquí va.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-2954 aligncenter" src="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/01/IC-10-enero-de-2020-300x174.png" alt="" width="822" height="477" srcset="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/01/IC-10-enero-de-2020-300x174.png 300w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/01/IC-10-enero-de-2020-1024x593.png 1024w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/01/IC-10-enero-de-2020-768x445.png 768w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/01/IC-10-enero-de-2020-480x278.png 480w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/01/IC-10-enero-de-2020.png 1221w" sizes="(max-width: 822px) 100vw, 822px" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Desde hace unas semanas, las autoridades chinas han notificado un brote de neumonía que ha afectado a 59 personas en la ciudad de Wuhan, con una población de 11 millones de habitantes, en el centro del país. Siete de los infectados están en estado grave, pero de momento no hay ningún fallecido. Por ahora no hay pruebas de que la enfermedad se haya transmitido entre humanos ni de contagios al personal sanitario. Parece ser que el inicio de la infección está relacionado con un mercado donde se vende pescado, marisco y animales vivos, algunos de ellos silvestres o exóticos (aves, murciélagos, marmotas, &#8230;). Los primeros datos apuntan a que la causa puede estar en un nuevo tipo de coronavirus, distinto de los ya conocidos, que se ha aislado en 15 de los 59 pacientes. Lo más probable, por tanto, es que efectivamente se trate de un coronavirus animal que accidentalmente ha «saltado» al ser humano causando un síndrome respiratorio.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-2956 aligncenter" src="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/01/bodyBlockImage-300x201.jpeg" alt="" width="813" height="545" srcset="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/01/bodyBlockImage-300x201.jpeg 300w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/01/bodyBlockImage-768x514.jpeg 768w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/01/bodyBlockImage-480x321.jpeg 480w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/01/bodyBlockImage.jpeg 800w" sizes="(max-width: 813px) 100vw, 813px" /></p>
<blockquote><p>&nbsp;</p>
<p><strong>¿Qué son los coronavirus?</strong></p></blockquote>
<p>Son un grupo de virus de la clase IV (según la clasificación de Baltimore) con genoma compuesto por una sola hebra de ARN sentido positivo. Son virus rodeados por una envoltura con proteínas que se proyectan hacia el exterior. Se denomina coronavirus por su aspecto en las imágenes de microscopio electrónico, un virus rodeado por una «corona» de pétalos.</p>
<p>Se han aislado de gran cantidad de animales: perros, gatos, cerdos, vacas, aves, roedores, murciélagos, camellos, &#8230; En humanos, la infección por coronavirus es muy frecuente y causan, por lo general, enfermedades leves o moderadas del tracto respiratorio superior, conjuntivitis o trastornos gastrointestinales. Los coronavirus humanos son los responsables del 40% de los resfriados o catarro común y de los trastornos digestivos leves (la mal llamada «gripe intestinal»). Desde 2003 se han descrito otros coronavirus de origen animal que han infectado al ser humano causando síndromes respiratorios, son los virus SARS y MERS.</p>
<blockquote><p><strong>SARS: Síndrome Respiratorio Agudo y Severo</strong></p></blockquote>
<p>Carlo Urbani era un médico italiano que trabajaba para Médicos Sin Fronteras en la ciudad de Hanoi, la capital de Vietnam. En febrero de 2003 visitó a un enfermo, un hombre de negocios americano, con lo que parecía un caso grave de gripe. Sin embargo, enseguida se dio cuenta de que no era gripe sino quizá una nueva enfermedad respiratoria altamente contagiosa, y lo notificó inmediatamente a la OMS. Esta alerta fue el comienzo de probablemente la respuesta más efectiva y rápida en la historia de la OMS para controlar un posible brote epidémico. Carlo Urbani fue el primero en darse cuenta de la gravedad de la situación y en identificar una enfermedad infecciosa potencialmente pandémica. Su rápida respuesta fue muy probablemente esencial para salvar miles de vidas humanas. El 11 de marzo de 2003, Carlo Urbani comenzó a sentirse mal con algo de fiebre. Se había infectado con el virus que él mismo ayudó a descubrir. Falleció el 29 de marzo de 2003 a las 11:45 de la mañana a los 46 años de edad, después de 18 días en cuidados intensivos.</p>
<p>Hoy sabemos que la historia del SARS comenzó con un profesor que se infectó en la provincia de Guangdong en el sureste de China. En concreto, el 21 de febrero de 2003 este hombre estuvo en el hotel Metropole en Hong Kong, donde infectó por vía respiratoria a un total de 12 huéspedes del hotel. Luego viajó a Hanói en Vietnam donde transmitió el virus a otras 37 personas de las que cuatro fallecieron. Ahí es donde Carlo Urbani se dio cuenta de la gravedad de la enfermedad. El profesor volvió a Hong Kong donde infectó a seis personas más y murió. Los 12 huéspedes infectados en el Hotel Metrople distribuyeron el virus por varios países. Tres de ellos extendieron el virus a unas 111 personas por Hong Kong. Los otros nueve viajaron a Irlanda, Canadá, Estados Unidos, Singapur y Alemania donde diseminaron la infección viral en pocos días. Se pudo seguir la pista de la infección por este virus y comprobar que en solo seis semanas infectó a miles de personas en todo el mundo: cerca de 8.500 casos con unos 800 fallecidos en más de 30 países. Se detectó transmisión entre personas en China, Singapur, Vietnam y Canadá. En el resto de los países fueron casos aislados «importados» de personas que se había infectado en estos países y viajaron en avión a otro país donde se les detectó la enfermedad, pero no la transmitieron a nadie. La OMS declaró una alerta mundial sobre este virus y por eso durante esos meses de 2003 encontrábamos en todos los aeropuertos mensajes de alerta como este: «Las autoridades sanitarias advierten que si ha estado después del 1 de febrero de 2003 en China, Vietnam, Singapur o Toronto (Canadá), Y tiene fiebre superior a 38ºC, Y tiene problemas respiratorios, debe acudir al médico o llamar al teléfono de emergencias».</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-2957 aligncenter" src="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/01/bodyBlockImage-1-300x270.jpeg" alt="" width="739" height="665" srcset="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/01/bodyBlockImage-1-300x270.jpeg 300w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/01/bodyBlockImage-1-768x691.jpeg 768w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/01/bodyBlockImage-1-480x432.jpeg 480w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/01/bodyBlockImage-1.jpeg 800w" sizes="(max-width: 739px) 100vw, 739px" /></p>
<p style="text-align: center;">Origen de la epidemia de SARS de 2003 (Fuente: CDC)</p>
<p>El SARS fue un ejemplo concreto y bien documentado de cómo un virus respiratorio puede transportarse por todo el planeta a través de los vuelos aéreos internacionales en unas pocas semanas. Además, este caso fue la respuesta más efectiva y rápida en la historia de la OMS para controlar un brote epidémico. La alerta y sobre todo la colaboración internacional funcionaron perfectamente. Al principio no se sabía qué patógeno era el causante de este síndrome, las sospechas apuntaban a un nuevo virus de la gripe, el esperado “big one”. Varios laboratorios de todo el mundo trabajaron de forma coordinada para identificar el agente causante del SARS en un tiempo récord. Se tomaron muestras de los pacientes y se analizaron por microscopía electrónica, se hicieron distintos tipos de cultivos para detectar diferentes bacterias o virus, se extrajeron el ADN y el ARN de las muestras y se realizaron amplificaciones específicas para detectar patógenos que producían síndromes respiratorios, fiebres hemorrágicas e incluso potenciales agentes de guerra biológica: <em>Legionella peumophila, Mycoplasma pneumoniae, Chlamydia, Yersinia pestis, Bacillus anthracis,</em> Adenovirus, Parvovirus, Circovirus, Herpesvirus, Viruela, Gripe, Parainfluenza, Virus respiratorio sincitial, Pneumovirus, Filovirus Ébola y Marbug, Arenavirus, Hantavirus, Paperas, Sarampión, etc.</p>
<p>Así, el 10 de abril (solo siete semanas después de que se diagnosticara el primer caso) ya se publicaron con acceso libre y al mismo tiempo dos artículos en la revista <em>The New England Journal of Medicine</em> en los que se describía quién era el misterioso agente causante del SARS: un nuevo virus del grupo de los coronavirus. Además, en solo dos meses, el 21 de abril, ya estaba disponible en las bases de datos la secuencia completa del genoma de este virus. En comparación, el primer caso de SIDA se diagnosticó en 1981, pero se tardaron dos años en aislar e identificar el virus VIH, y además con una desagradable pugna entre distintos grupos de investigación franceses y americanos.</p>
<p>Pero, ¿de dónde surgió aquel coronavirus SARS? ¿cómo se infectó aquel profesor del Hotel Metropole de Hong Kong? Los análisis genéticos demostraron que el virus SARS no era una cepa que se había originado por una mutación o modificación de un coronavirus humano ya conocido, sino que se trataba de un nuevo tipo de coronavirus hasta entonces desconocido. Los análisis demostraron que el virus SARS se aislaba también de algunos animales silvestres, como las civetas, un tipo de pequeños mamíferos carnívoros parecidos a los gatos que en China se consumen y se venden en los mercados. El coronavirus SARS, por tanto, era otro ejemplo de un virus de animales capaz de “saltar” la barrera entre especies y acabar infectando al hombre. Un virus respiratorio que en muy pocas semanas “viajó” por todo el planeta y acabó infectado a miles de personas en más de 30 países diferentes.</p>
<blockquote><p><strong>El coronavirus MERS: leche y orina de camello</strong></p></blockquote>
<p>Varios años después, en septiembre de 2012 se aisló un nuevo coronavirus de un paciente de 60 años de origen saudí con neumonía aguda y fallo renal agudo. En mayo de 2013, la OMS reconoció este nuevo coronavirus y lo denominó como Síndrome Respiratorio del Oriente Medio (MERS, del inglés Middle East Respiratory Syndrome). Los síntomas eran un enfermedad respiratoria grave, fiebre, tos, diarrea, vómitos y dificultad para respirar. El 80% de los casos más graves tenían además otra enfermedad. En junio de 2014 ya hubo contabilizados más de 700 casos confirmados, de los cuales 200 habían fallecido.</p>
<p>La mayoría de los casos (más del 80%) ocurrieron en países del Oriente Medio: Arabia Saudí, Jordania, Kuwait, Omán, Qatar, Emiratos Árabes y Yemen. Son países donde se confirmó la transmisión del virus entre personas. De esos países se extendió a África (Argelia, Egipto y Túnez), Asia (Malasia y Filipinas), Europa (Francia, Alemania, Grecia, Italia, Holanda y Reino Unido) y Estados Unidos, la mayoría eran casos aislados relacionados con viajes a Oriente Medio.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-2958 aligncenter" src="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/01/bodyBlockImage-2-300x225.jpeg" alt="" width="732" height="549" srcset="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/01/bodyBlockImage-2-300x225.jpeg 300w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/01/bodyBlockImage-2-768x576.jpeg 768w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/01/bodyBlockImage-2-480x360.jpeg 480w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/01/bodyBlockImage-2.jpeg 800w" sizes="(max-width: 732px) 100vw, 732px" /></p>
<p style="text-align: center;">Venta de leche de camello.</p>
<p>Los análisis genéticos demostraron que el virus MERS estaba estrechamente relacionado con otros coronavirus aislados de murciélagos y que, aunque era distinto del SARS, pertenecían ambos al mismos género de beta-coronavirus. El MERS se aisló de los camellos arábigos o dromedarios, por lo que el origen de la infección fueron estos animales. En muchos países de Oriente Medio tienen la mala costumbre de beber leche de camello o dromedario cruda recién ordeñada, e incluso ¡la orina del camello! Lo hacen porque piensan que es más sano y saludable. Muy probablemente el reservorio o almacén natural de este virus sean los camellos.</p>
<p>En algunos momentos hubo un repunte importante en el número de casos, debido sobre todo a infecciones secundarias del personal sanitario. Se cree que pudo ser un problema de control y buenas prácticas del personal sanitario, que no tomaba las precauciones básicas de protección al recibir a los pacientes. Además, este mayor número de casos pudo ser estacional y estar relacionado también con el destete de los camellos en esa época del año, que genera un mayor tráfico y manipulación de los animales.</p>
<blockquote><p><strong>¿Qué aprendimos de las epidemias de SARS y MERS?</strong></p></blockquote>
<p>Este tipo de coronavirus son un ejemplo de lo que se denominan zoonosis: enfermedades de los animales que pueden pasar al ser humano. Son virus que normalmente no suelen estar «adaptados» a este nuevo huésped y por eso la transmisión entre personas no suele ser muy eficaz. Esto no quiere decir que no puedan causar epidemias y casos mortales. Su extensión quizá sea debida más a nuestra capacidad de movernos por el planeta que a las características de los propios virus.</p>
<p>Estos casos demuestran la importancia de evitar el contacto con animales silvestres o salvajes o que no están controlados desde el punto de vista de sanidad veterinaria. Hay que recordar que más del 60% de las nuevas infecciones emergentes o reemergentes, como son estos casos de los coronavirus, son de origen animal. Pone de manifiesto una vez más que para el control de este tipo de enfermedades es fundamental la estrategia <em>One Health</em>: la colaboración entre sanidad humana, animal y ambiental. Solo así seremos capaces de controlar y evitar este tipo de epidemias.</p>
<blockquote><p><strong>Actualización del 12 de enero de 2020:</strong></p></blockquote>
<p>Las autoridades chinas han notificado el primer fallecimiento: un hombre de 61 años con una enfermedad hepática crónica y que frecuentaba el mercado de Wuhan donde parece que se originó el brote. El número total de casos confirmados se reduce a 41. Se ha secuenciado ya el genoma del virus y los primeros análisis lo relacionan con el grupo 2B de los coronavirus, dentro de la misma familia que el SARS. Hasta el momento actual, sigue sin haber evidencia de transmisión entre humanos. Los esfuerzos se centran en identificar la especie animal que transmite el virus y determinar si el contacto con esos animales suponen un riesgo de epidemia en otras áreas del país.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-2959 aligncenter" src="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/01/bodyBlockImage-3-300x249.jpeg" alt="" width="747" height="620" srcset="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/01/bodyBlockImage-3-300x249.jpeg 300w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/01/bodyBlockImage-3-768x638.jpeg 768w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/01/bodyBlockImage-3-480x399.jpeg 480w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2023/01/bodyBlockImage-3.jpeg 800w" sizes="(max-width: 747px) 100vw, 747px" /></p>
<p style="text-align: center;">Análisis filogenético del nuevo coronavirus. (Fuente: <a href="https://www.ecohealthalliance.org/2020/01/phylogenetic-analysis-shows-novel-wuhan-coronavirus-clusters-with-sars">EcoHealth Alliance</a>).</p>
<hr />
<p>Hasta aquí lo publicado los días 10 y 12 de enero de 2020. El resto de la historia&#8230; ya la conocen ustedes.</p>
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		<title>¿Por qué no tiene mucho sentido controlar la entrada de pasajeros chinos?</title>
		<link>https://microbioblog.es/por-que-no-tiene-mucho-sentido-controlar-la-entrada-de-pasajeros-chinos</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Ignacio López-Goñi]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 31 Dec 2022 16:55:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Coronavirus]]></category>
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					<description><![CDATA[Durante dos años el Gobierno chino ha mantenido una política de “no os dejamos salir ni venir a China porque en occidente no estáis controlando al virus”. Ahora que ellos lo tienen descontrolado y abren sus fronteras, lo que a uno le brota es decirles “pues ahora te quedas en tu casa”. Pero, pensemos un poco: qué ha pasado y qué habría que hacer. ¿Qué ha pasado en China? En estos últimos días hemos asistido a una explosión masiva de casos de COVID19. Varias pueden ser las razones que explican esta tormenta perfecta. 1. La estricta política COVID cero mantenida]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Durante dos años el Gobierno chino ha mantenido una política de “no os dejamos salir ni venir a China porque en occidente no estáis controlando al virus”. Ahora que ellos lo tienen descontrolado y abren sus fronteras, lo que a uno le brota es decirles “pues ahora te quedas en tu casa”. Pero, pensemos un poco: qué ha pasado y qué habría que hacer.</em></p>
<blockquote>
<p style="text-align: left;"><strong><em>¿Qué ha pasado en China?</em></strong></p>
</blockquote>
<p>En estos últimos días hemos asistido a una explosión masiva de casos de COVID19. Varias pueden ser las razones que explican esta tormenta perfecta.</p>
<p>1. La estricta política COVID cero mantenida durante dos años ha impedido que la población adquiriera una inmunidad natural contra el virus, que sigue siendo “nuevo” para la inmensa mayoría de ellos. La estrategia COVID cero podía tener sentido en los primeros meses de la pandemia cuando había una gran incertidumbre, hasta esperar a la preparación de las primeras vacunas, pero mantenida en el tiempo no solo no es eficaz, sino que es contraproducente.</p>
<p>2. Las tasas bajas de vacunación de los más vulnerables, los mayores de 80 años, en los que hay muy bajas tasas de dosis de refuerzo. Se calcula que solo el 40% de la población china mayor de 80 años tiene una dosis de recuerdo. En España, por ejemplo, ya vamos por la segunda dosis de recuerdo en el 73% mayores de 80 años.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-2928 aligncenter" src="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/IMG_3251-300x259.jpg" alt="" width="636" height="549" srcset="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/IMG_3251-300x259.jpg 300w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/IMG_3251-1024x883.jpg 1024w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/IMG_3251-768x662.jpg 768w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/IMG_3251-480x414.jpg 480w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/IMG_3251.jpg 1170w" sizes="(max-width: 636px) 100vw, 636px" /></p>
<p>3. Las vacunas chinas Sinopharm y Sinovac (de virus inactivados) presentan una efectividad inferior a las vacunas de ARN: entre el 50-79% en el caso de las chinas frente a más del 94% en las de ARN.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-2936 aligncenter" src="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/16149340526045-300x214.jpeg" alt="" width="529" height="377" srcset="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/16149340526045-300x214.jpeg 300w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/16149340526045-480x342.jpeg 480w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/16149340526045.jpeg 660w" sizes="(max-width: 529px) 100vw, 529px" /></p>
<p>4. La aparición de nuevas subvariantes derivadas de Omicron son más transmisibles y con mayor evasión de los anticuerpos que la variante original.</p>
<p>5. Y en general, la muy baja inmunidad híbrida (vacunas+infección) en la población general, que sabemos que es la más potente. (OJO: esto no quiere decir que si estás vacunado haya que promover o buscar la infección. SARS-CoV-2 no es un catarrillo y puede dejar secuelas en muchas personas, la COVID persistente).</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-2930 aligncenter" src="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/IMG_0523-300x252.jpeg" alt="" width="669" height="562" srcset="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/IMG_0523-300x252.jpeg 300w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/IMG_0523-1024x860.jpeg 1024w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/IMG_0523-768x645.jpeg 768w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/IMG_0523-1536x1290.jpeg 1536w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/IMG_0523-480x403.jpeg 480w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/IMG_0523.jpeg 1796w" sizes="(max-width: 669px) 100vw, 669px" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>China ha levantado las restricciones de golpe, han pasado de unas medidas super estrictas a ninguna restricción, y sin tener a la población inmunológicamente protegida, lo que ha generado un contagio masivo en poco tiempo, que acaba colapsando el sistema. Esto no quiere decir que el virus ahora sea más virulento, sino que la población se enfrenta ahora al virus sin protección. Como son 1.400 millones de chinos, si un 15% de la población, por ejemplo, tiene una baja protección inmunológica contra el virus, esto supone unos 210 millones de personas. O sea, que el número de fallecimientos que se espera es enorme.</p>
<blockquote>
<p style="text-align: left;"><strong><em>¿Qué consecuencias puede tener? </em></strong></p>
</blockquote>
<p>No lo sabemos, pero que el virus siga circulando de forma masiva en la población puede favorecer la aparición de nuevas variantes, el virus se sigue multiplicando y evolucionando. Y eso es lo que más preocupa.</p>
<p>Sin embargo, de momento, con la información disponible, no parece que las subvariantes que circulan en China sean diferentes a las que ya circulan en otras zonas del planeta. En la siguiente imagen se muestran la “nube” de mutantes que circulan actualmente por el mundo, las subvariantes derivadas de Omicron que han evolucionado en los últimos 12 meses. Se han identificado cientos de linajes, pero ninguno parece más agresivo ni ha llegado a dominar, de momento, las infecciones globales.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-2931 aligncenter" src="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/IMG_3277-300x169.jpg" alt="" width="797" height="449" srcset="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/IMG_3277-300x169.jpg 300w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/IMG_3277-1024x576.jpg 1024w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/IMG_3277-768x432.jpg 768w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/IMG_3277-480x270.jpg 480w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/IMG_3277.jpg 1280w" sizes="(max-width: 797px) 100vw, 797px" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<blockquote>
<p style="text-align: left;"><strong><em>¿Qué hacemos con los chinos?</em></strong></p>
</blockquote>
<p>La explosión de casos en China demuestra que la pandemia no ha terminado y ha generado una cierta histeria: ¿volvemos a la casilla de salida? El Ministerio de Sanidad ha decidido que todas las personas que lleguen a España desde China deberán disponer de un <strong>pasaporte COVID</strong> o certificado de vacunación y en caso de no tener un certificado equivalente se deberá disponer de una <strong>prueba diagnóstica</strong> con resultado negativo en pruebas de amplificación de ácido nucleico (PCR) o test rápidos de antígenos. ¿Qué sentido tienen estas medidas?</p>
<p><em>Si lo que queremos es evitar que “entre” el virus, las medidas no son eficaces</em></p>
<p>1. En la situación actual en la que hay <strong>circulación comunitaria</strong> del virus en la población y en la que ya no hay ninguna medida de control, no tiene ningún sentido (no son eficaces) este tipo de medidas con los pasajeros que provienen de China. <strong>El virus ya está aquí y ya circula sin control entre la población</strong>. Este tipo de medidas ya demostró que no era eficaces cuando surgió Omicron en Sudáfrica.</p>
<p>2. Tampoco tiene sentido que sean decisiones individuales de cada país en un entorno como la Unión Europea donde <strong>no hay fronteras entre países</strong>. El virus puede llegar en un vuelo con escala en otro país con mayor flujo de viajeros. Las decisiones deberían, al menos, estar coordinadas en toda la Unión Europea.</p>
<p>3. Ya se ha demostrado que el certificado de vacunación solo sirve para animar a la población a que se vacune. Las vacunas son muy eficaces para evitar la muerte y la enfermedad grave, pero no es garantía de que uno no esté infectado y pueda transmitir el virus. Una persona vacunada con el certificado en “regla” puede transmitir el virus.<strong> Los certificados de vacunación no sirven para controlar la transmisión</strong>.</p>
<p>4. También sabemos ya que un test rápido de antígenos es una “foto fija” de un momento concreto y que hay una “ventana” de tiempo durante la cual el test podría dar negativo y la persona estar contagiada (<strong>falsos negativos</strong>).</p>
<p>5. También sabemos que una persona puede dar PCR positiva varios días después de dejar de ser contagioso. De todas formas, si un viajero da positivo en la PCR, ¿está claro cuántos días de cuarentena y dónde permanecerá esa persona? ¿Y qué hacemos con una persona que teniendo los certificados en regla y test negativos presenta síntomas?</p>
<p><em>Si lo que queremos es evitar la entrada de nuevas variantes, tampoco parece lo más eficaz</em></p>
<p>6. ¿Sirven estas medidas para controlar nuevas variantes? Sabemos que las subvariantes de Omicron domina todas las infecciones globales y que la ola de China (a partir de los limitados datos disponibles) está dominada por los sublinajes BA.5.2 y BF.7 que ya circulen por todo el planeta. Más información sobre variantes en China en la portada de <strong><a href="https://gisaid.org">GISAID</a></strong>.</p>
<p>7. En EE.UU. está cobrando atención una subvariante que surgió hace unos meses, la <a href="https://erictopol.substack.com/p/a-new-variant-alert"><strong>XBB.1.5</strong></a> que es una fusión de dos variantes diferentes de BA.2, la BJ.1 y BA.2.75. <a href="https://covid.cdc.gov/covid-data-tracker/#variant-proportions">XBB.1.5 está superando a la subvariantes que dominaban BQ.1 y BQ.1.1, y en pocas semanas será predominante en Norteamérica</a>. Por fortuna no parece ser más virulenta, sino más transmisible.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-2933 aligncenter" src="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/FlQaAzKX0AA4-B6-300x216.jpeg" alt="" width="707" height="509" srcset="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/FlQaAzKX0AA4-B6-300x216.jpeg 300w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/FlQaAzKX0AA4-B6-1024x736.jpeg 1024w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/FlQaAzKX0AA4-B6-768x552.jpeg 768w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/FlQaAzKX0AA4-B6-480x345.jpeg 480w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/FlQaAzKX0AA4-B6.jpeg 1091w" sizes="(max-width: 707px) 100vw, 707px" /></p>
<p>8. Japón también está experimentado un aumento de muertes por COVID19. ¿Qué hacemos? ¿Controlamos a los viajeros de EE.UU. y de Japón? ¿Y si la amenaza viene de otro país? Las variantes pueden surgir en cualquier lugar y en cualquier momento.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-2934 aligncenter" src="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/coronavirus-data-explorer-7-300x212.png" alt="" width="681" height="481" srcset="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/coronavirus-data-explorer-7-300x212.png 300w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/coronavirus-data-explorer-7-1024x723.png 1024w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/coronavirus-data-explorer-7-768x542.png 768w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/coronavirus-data-explorer-7-1536x1084.png 1536w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/coronavirus-data-explorer-7-2048x1446.png 2048w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/12/coronavirus-data-explorer-7-480x339.png 480w" sizes="(max-width: 681px) 100vw, 681px" /></p>
<blockquote>
<p style="text-align: left;"><strong><em>¿Qué hacemos entonces?</em></strong></p>
</blockquote>
<p>Se entiende que las medidas de control a los viajeros que provienen de China son medidas políticas para dar la sensación que se hace algo. Si no se toma ninguna medida, la oposición se lanzará a criticar la pasividad del Gobierno y volverá la bronca política en un tema en el que siempre debería haber habido un gran pacto de Estado. Pero ya hemos perdido toda esperanza.</p>
<p><strong>Lo que hay que hacer es la tarea en casa</strong>:</p>
<p>1. Insistir en la <strong>vacunación y en las dosis de recuerdo</strong>. Todavía hay más de un 25% de los mayores de 80 años sin su segunda dosis de recuerdo, cifra que aumenta hasta el 45% en los mayores de 60. Las dosis de recuerdo son efectivas contra las nuevas subvariantes de Omicron.</p>
<p>2. Continuar con la <strong>vigilancia epidemiológica</strong>, la secuenciación para seguir la evolución de las nuevas subvariantes. Es la única forma de “ir por delante” del virus. Lo que sí podría tener sentido es hacer PCR y secuenciación aleatoria a los que entran en España (no solo de China), con objeto de seguir esa vigilancia epidemiológica y conocer que variantes se mueven entre la población.</p>
<p>3. Otras tareas que siguen pendientes en toda España: <strong>reforzar el sistema sanitario y controlar la calidad del aire en interiores.</strong></p>
<p>4. Si además añadimos seguir con la i<strong>nvestigación, desarrollo y actualización de nuevas vacunas</strong> contra la COVID-19, así estaremos realmente preparados para lo que nos pueda venir… de China, de EE.UU. o de Japón.</p>
<p>La pandemia es un problema global y no ha terminado. Una lección que deberíamos haber aprendido es que cerrar y controlar fronteras no es eficaz. A nadie le interesa que haya un aumento descontrolado de casos de COVID-19 en ningún país. Quizá en vez de aislarlo lo que deberíamos hacer es cooperar y ayudarle.</p>
<p>Estaría encantado de saber tu opinión, participa en <em>Comentarios</em>.</p>
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		<title>Microbiota y COVID-19</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Ignacio López-Goñi]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 11 Oct 2022 11:46:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Coronavirus]]></category>
		<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Microbiota]]></category>
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					<description><![CDATA[La diversidad y composición de la microbiota intestinal podría influir en la gravedad de la COVID-19 Si buscas en la base de datos PubMed los artículos sobre microbiota y COVID-19 aparecen más de 950 artículos científicos desde 2020 (el 40% de ellos son revisiones). La razón es que prácticamente todo hoy en día se relaciona con la microbiota, y la COVID-19 no podía ser menos. Sabemos que la puerta de entrada del virus SARSCoV2 al interior de las células es el receptor ACE2. Esta proteína también está presente en la superficie de las células epiteliales intestinales, por lo que el]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote>
<p style="text-align: center;"><em>La diversidad y composición de la microbiota intestinal podría influir en la gravedad de la COVID-19</em></p>
</blockquote>
<p>Si buscas en la base de datos PubMed los artículos sobre <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/?term=microbiota+and+covid-19&amp;sort=date">microbiota y COVID-19</a> aparecen más de 950 artículos científicos desde 2020 (el 40% de ellos son revisiones). La razón es que prácticamente todo hoy en día se relaciona con la microbiota, y la COVID-19 no podía ser menos.</p>
<p>Sabemos que la puerta de entrada del virus SARSCoV2 al interior de las células es el receptor ACE2. Esta proteína también está presente en la superficie de las células epiteliales intestinales, por lo que el intestino también es un órgano diana del virus. De hecho, uno de los síntomas de la infección por SARSCoV2 es la diarrea, el virus se excreta por las heces y puede transmitirse por la ruta de fecal-oral (por eso, uno de los sistemas de vigilancia durante la pandemia ha consistido en monitorizar la presencia del ARN del virus en aguas residuales). Se ha comprobado además que los pacientes con COVID-19, especialmente los que padecen una COVID-19 persistente o duradera, presentan síntomas gastrointestinales, diarrea, dolor abdominal, pérdida de apetito, náuseas y vómitos, y en general una menor diversidad microbiana (disbiosis intestinal).</p>
<p>La composición de la microbiota intestinal puede regular la acción de los patógenos y viceversa, la presencia de microorganismos patógenos influye directamente en la microbiota. Así, los pacientes con una alteración de la microbiota intestinal, presentan un aumento de patógenos oportunistas y una disminución de bacterias beneficiosas. Se ha comprobado que la COVID-19 presenta una mortalidad alta en personas mayores, inmunocomprometidos o con otros problemas de salud o patologías, como la diabetes. Se sabe que las personas con diabetes, por ejemplo, presentan también una menor diversidad microbiana intestinal. Por estas razones, es muy interesante conocer cómo puede influir la diversidad y composición de la microbiota intestinal en la gravedad de la COVID-19.</p>
<blockquote>
<p style="text-align: center;"><strong>Se desconoce el mecanismo molecular concreto de cómo se podría relacionar la microbiota intestinal con la gravedad de la infección por SARSCoV2</strong></p>
</blockquote>
<p>Aunque no se conoce el mecanismo molecular concreto de cómo se podría relacionarse la microbiota intestinal con la gravedad de la infección por SARSCoV2, existen algunas hipótesis interesantes. El genoma del virus se detecta en heces en más del 85% de los pacientes infectados, incluso más de 30 días después del comienzo de la infección. Se ha demostrado además que existe multiplicación viral en la mucosa del intestino delgado. Aunque no se ha encontrado daño tisular, el virus puede causar un daño indirecto.</p>
<p>La unión del virus al receptor ACE2 intestinal puede generar una respuesta de aumento de la inflamación por estimulación de citoquinas proinflamatorias y desregulación del sistema inmunitario. Esto podría alterar la viabilidad de los enterocitos (las células del epitelio intestinal), generar una disfunción en la barrera intestinal e influir en la ecología de la microbiota. Todo esto puede generar dolor, aumento de la permeabilidad intestinal y diarrea.</p>
<p>En pacientes con COVID-19 se ha observado, por ejemplo, una disminución de la diversidad bacteriana intestinal: disminuyen algunos grupos y géneros beneficiosos como <em>Bacteroides, Roseburia, Faecalibacterium prausnitzii, Eubacterium rectale, Bifidobacterium, Ruminococcus, Lachnospiricaea</em>, mientras que aumentan otros como <em>Streptococcus, Rothia, Veillonella, Clostridium hathawavy, Actinomyces viscosus, Bacteroides nordii</em> y otros patógenos oportunistas que se sabe que causan infecciones bacterianas en el hospedador. Estos cambios pueden persistir incluso más de 30 días después de haber eliminado totalmente el virus. Estos resultados no significan que los cambios en la microbiota sean la causa de una COVID-19 más grave, pero sí pueden contribuir a un mejor o peor pronóstico, o a explicar una diferente susceptibilidad individual según la persona. Por ejemplo, una condición preexistente de disbiosis intestinal podría explicar por qué respondemos de forma distinta a la enfermedad.</p>
<blockquote>
<p style="text-align: center;"><strong>¿Podría la dieta alterar la microbiota intestinal y tener un cierto papel preventivo con la COVID-19?</strong></p>
</blockquote>
<p>Se sabe que las personas obesas con problemas de nutrición, son mucho más susceptibles a la gravedad por SARSCoV2. Para comprobar la hipótesis de que algunos microorganismos concretos pudieran tener alguna influencia en la progresión de la infección por SARSCoV2, algunos autores han analizado la correlación entre microorganismos y severidad de la enfermedad. Se ha encontrado, por ejemplo, una correlación negativa entre la severidad de la enfermedad y la abundancia de algunas bacterias como <em>Faecalibacterium prausnitzzi</em> y <em>Alistipes onderdonkii</em>, asociadas al metabolismo del triptófano y al mantenimiento de homeostasis inmune.</p>
<p><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Faecalibacterium"><em>Faecalibacterium prausnitzzi</em> </a>se considera un biomarcador de buena salud, y su presencia se reduce en dietas occidentales (ricas en grasas animales, azúcar y alimentos procesados) y se aumenta en dietas mediterráneas (ricas en verduras y frutas, pescado, frutos secos, cereales no refinados…). Además, la dieta mediterránea se ha relacionado con un cierto efecto anti-inflamatorio, mientras que la dieta occidental tendría el efecto contrario, pro-inflamatorio. Algunos estudios preliminares han sugerido que la adherencia a dietas mediterráneas se ha asociado a una menor tasa de mortalidad por COVID-19. Quizá algunos alimentos (ricos en vitaminas A, C, D, E, omega-3, zinc, hierro, y fibra que favorece la producción de ácidos grasos de cadena corta, ver más adelante) pudieran tener un cierto efecto en disminuir la gravedad de la enfermedad, por tener un impacto positivo en el estado nutricional y la respuesta inmunitaria.</p>
<p>Por otra parte, bacterias como <em>Coprobacillus, Clostridium ramosum, Clostridium hathaway</em> y <em>Erysipelotrichaceae</em>, que se han relacionado con diarreas y la gravedad de la enfermedad inflamatoria intestinal, también muestra una correlación positiva con la gravedad de la COVID-19. <em>Coprobacillus</em>, por ejemplo, afectan a la expresión del receptor ACE2 en células del colon en ratones y según algunos autores la sobreexpresión de ACE2 promueve la infección por SASRCoV2. Quizá la expresión del receptor podría estar modulada por la microbiota intestinal e influir en su estructura y función, lo que podría explicar diferencias de susceptibilidad individual.</p>
<p>El efecto de la disbiosis intestinal también está relacionado con cambios en el metabolismo bacteriano. Los cambios en la microbiota intestinal relacionados con la COVID-19 suponen una disminución de bacterias productoras de ácidos grasos de cadena corta (SCFA, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81cidos_grasos_de_cadena_corta"><em>Short Chain Fatty Acid</em></a>) y un aumento de patógenos oportunistas. Esos cambios en SCFA se han relacionado con un aumento de la susceptibilidad a infecciones secundarias, lo que aumenta la mortalidad de otras infecciones como las respiratorias.</p>
<p><strong>Probióticos y COVID-19</strong></p>
<p>Si la hipótesis de que la composición y diversidad de la microbiota intestinal pueden estar implicadas en la gravedad de la COVID-19 es cierta, se podrían plantear estrategias para modular la microbiota en pacientes con la enfermedad. Aunque no se ha explorado lo suficiente el uso de probióticos en paciente con COVID-19, algunos trabajos sugieren que el posible efecto beneficioso de ciertos probióticos podría estar relacionado con la producción de SCFA y el estímulo del sistema inmunitario asociado con el intestino (GALT, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Tejido_linfoide_asociado_con_el_intestino"><em>Gut Associated Lymphoid Tissue</em></a>). En un estudio con 99 pacientes hospitalizados con COVID-19 y 101 individuos sanos control a los que se les administró un probiótico (una mezcla <em>Lactobacillus rhamnosus, Bifidobacterium bífidus, B. longum </em>y<em> B. infantis</em>), no se observó ninguna diferencia: no mejoró la tasa de mortalidad, duración enfermedad, admisión a UCI, necesidad de oxígeno, daños hepáticos, ni hubo cambios en marcadores de inflamación. Sin embargo, el tratamiento con el prebiótico fue efectivo para tratar la diarrea asociada a la COVID-19 (que fue más leve), o para prevenir infecciones hospitalarias secundarios debidas al tratamiento con antibióticos. En este momento, hay más de 20 ensayos clínicos en curso para valorar el uso de probióticos en pacientes con COVID-19.</p>
<p>De momento, todo esto son datos indirectos. Seguimos sin saber el mecanismo que hay detrás de todos estos fenómenos y son necesarios más estudios, pero parece que existe una asociación directa entre disbiosis y gravedad de la enfermedad. Quizá la disbiosis podría ser un buen marcador del pronóstico de la gravedad de la infección por SARSCoV2.</p>
<p>Esta entrada está basada en esta referencia:</p>
<p><em><a href="https://www.mdpi.com/2076-0817/11/9/1050">Gut Microbiota and COVID-19: Potential Implications for Disease Severity</a>. Rocchi, G, y col. Pathogens 2022, 11(9), 1050.</em></p>
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		<title>¿Qué va a pasar este año con la gripe?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Ignacio López-Goñi]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 28 Sep 2022 20:52:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Coronavirus]]></category>
		<category><![CDATA[Gripe]]></category>
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					<description><![CDATA[No lo sabemos. Pero va a ser un año especial. El virus de la COVID19 prácticamente ha barrido al virus de la gripe durante estos años de la pandemia y ha cambiado la epidemiología mundial de las infecciones respiratorias. Te puede interesar “La gripe desaparece en el hemisferio sur”, de octubre de 2020 Llevamos dos años sin una temporada “normal” de gripe. En la imagen se muestra la detección de los distintos subtipos del virus de la gripe a nivel mundial, desde 2017 hasta la actualidad (Fuente: FluNet/GISRS/WHO) &#160; En España, normalmente, entre un 30-40% de los casos de infecciones]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>No lo sabemos. Pero va a ser <strong>un año especial</strong>. El virus de la COVID19 prácticamente ha barrido al virus de la gripe durante estos años de la pandemia y ha cambiado la epidemiología mundial de las infecciones respiratorias.</p>
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<p>Llevamos dos años sin una temporada “normal” de gripe. En la imagen se muestra la detección de los distintos subtipos del virus de la gripe a nivel mundial, desde 2017 hasta la actualidad (Fuente: <a href="https://app.powerbi.com/view?r=eyJrIjoiZTkyODcyOTEtZjA5YS00ZmI0LWFkZGUtODIxNGI5OTE3YjM0IiwidCI6ImY2MTBjMGI3LWJkMjQtNGIzOS04MTBiLTNkYzI4MGFmYjU5MCIsImMiOjh9">FluNet/GISRS/WHO</a>)</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-2733 aligncenter" src="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/09/Mundial-300x155.png" alt="" width="852" height="440" srcset="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/09/Mundial-300x155.png 300w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/09/Mundial-768x398.png 768w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/09/Mundial-480x249.png 480w" sizes="(max-width: 852px) 100vw, 852px" /></p>
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<p>En España, normalmente, entre un 30-40% de los casos de infecciones respiratorias son debidas al <strong>Virus Respiratorio Sincitial</strong>, cuyo pico de incidencia suele ser el mes de diciembre. Las epidemias estacionales de gripe suelen afectar cada año al 10-20% de la población, de la cual, el 20-40% son niños. El pico de gripe suele ser en enero-febrero. En un <a href="https://www.medintensiva.org/es-impacto-pandemia-covid-19-sobre-tasa-articulo-S0210569121000784">estudio</a> que se realizó en España sobre el impacto que había tenido la pandemia COVID19 en la tasa de ingresos por infecciones respiratorias en las UCIs pediátricas (desde marzo de 2020 a febrero de 2021), se comprobó que <strong>prácticamente no se detectaron casos por Virus Respiratorio Sincitial (VRS) ni de gripe.</strong></p>
<p>Muy probablemente, las medidas aplicadas para reducir la transmisión del SARS-CoV-2, como la higiene de manos, el uso de la mascarilla, el distanciamiento social y la disminución de viajes, hayan contribuido a reducir la transmisión de otros virus respiratorios y a que se “comporten” de forma anómala. Por ejemplo, el respiratorio sincitial tuvo un pico entre mayo y junio de 2020 y los casos de gripe han aparecido de forma intermitente, como un goteo, pero el virus fue prácticamente barrido por ómicron el invierno pasado.</p>
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<p style="text-align: center;"><strong>No sabemos ni cómo ni cuándo será esta temporada de gripe, pero…</strong></p>
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<p>No sabemos cómo será esta temporada de gripe y ni cuándo ocurrirá, pero nos puede dar alguna pista fijarnos de nuevo en <strong>qué ha ocurrido este invierno (nuestro verano) en el hemisferio sur</strong>. En general, en países como Australia, Argentina o Chile, <strong>la epidemia de gripe se ha adelantado varias semanas, pero no parece que haya sido una temporada especialmente más grave</strong>. En Australia ha afectado<strong> más a menores de cinco años</strong> y <strong>los subtipos circulantes han sido A(H3) y A(H1), no se ha detectado gripe de tipo B</strong>.</p>
<p>En la imagen se muestra la detección de los distintos subtipos del virus de la gripe en Australia en estos últimos años. (Fuente: <a href="https://app.powerbi.com/view?r=eyJrIjoiZTkyODcyOTEtZjA5YS00ZmI0LWFkZGUtODIxNGI5OTE3YjM0IiwidCI6ImY2MTBjMGI3LWJkMjQtNGIzOS04MTBiLTNkYzI4MGFmYjU5MCIsImMiOjh9">FluNet/GISRS/WHO</a>)</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-2734 aligncenter" src="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/09/Australia-300x153.png" alt="" width="839" height="428" srcset="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/09/Australia-300x153.png 300w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/09/Australia-1024x523.png 1024w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/09/Australia-768x392.png 768w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/09/Australia-480x245.png 480w, https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2022/09/Australia.png 1465w" sizes="(max-width: 839px) 100vw, 839px" /></p>
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<p>Llevamos dos años sin una temporada de gripe “normal”, es muy probable que este invierno haya <strong>más casos de gripe</strong> que en la temporada anterior, porque hemos suprimido todas las medidas contra la COVID19.</p>
<p>También hay que tener en cuenta que <strong>hay más personas susceptibles al virus</strong>, porque no han recibido el estímulo antigénico de campañas anteriores, y que <strong>los anticuerpos contra la gripe también van disminuyendo con el tiempo</strong>, lo mismo que ocurre con la COVID19. En particular, los menores de cinco años no han recibido el estímulo en los últimos años y podríamos esperar un mayor número de casos de gripe.</p>
<p>También existen dudas de <strong>cuánto protegerá la vacuna de la gripe de este año</strong> frente a las cepas que circulen. Como llevamos un par de años sin gripe la coincidencia entre las cepas vacunales y las cepas circulantes quizá no coincidan lo suficiente.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://www.who.int/publications/m/item/recommended-composition-of-influenza-virus-vaccines-for-use-in-the-2022-2023-northern-hemisphere-influenza-season">Recommended composition of influenza virus vaccines for use in the 2022-2023 northern hemisphere influenza season</a></p>
<p style="text-align: left;">Estamos ante un <strong>invierno especial</strong> en el que van a <strong>coincidir la gripe y el coronavirus</strong>. Preocupa también <strong>cómo será la próxima epidemia de Virus Respiratorio Sincitial</strong>, primera causa de bronquiolitis en niños pequeños. Hay que proteger a los más vulnerables, recomendar la vacunación para las personas más vulnerables, con especial atención a los niños. Y actuar con sentido común: la <strong>vacunación</strong> sigue siendo la mejor forma de evitar las complicaciones graves por los virus respiratorios; si tiene síntomas gripales lo mejor es el <strong>aislamiento</strong>; si es posible no asistir al trabajo, el uso de la <strong>mascarilla</strong> y el <strong>lavado</strong> frecuente de manos. Evitar en definitiva transmitir el virus a los más vulnerables.</p>
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