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	<title>reloj biológico &#8211; microBIOblog</title>
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	<description>Noticias y curiosidades sobre virus, bacterias y microbiología</description>
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	<title>reloj biológico &#8211; microBIOblog</title>
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		<title>Las bacterias también sufren el “jet lag”</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Ignacio López-Goñi]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 12 Nov 2014 09:48:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[jet lag]]></category>
		<category><![CDATA[Microbiota]]></category>
		<category><![CDATA[reloj biológico]]></category>
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					<description><![CDATA[Los cambios en el reloj biológico, como el “jet lag”, causan fluctuaciones en la microbiota intestinal El reloj biológico son las oscilaciones que permiten anticiparse a las variaciones diurnas de las condiciones ambientales y que relacionan los procesos fisiológicos con el tiempo geofísico. En los mamíferos existen varios reguladores transcripcionales que se expresan más o menos según sea la fase, luminosa u oscura. Además varias hormonas y señales neuronales también están sujetas a este ciclo diurno de luz/oscuridad o día/noche. Así, existen varios procesos biológicos, desde el metabolismo hasta la inmunidad, que se sincronizan según fluctuaciones diurnas. Hoy en día]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Los cambios en el reloj biológico, como el “jet lag”, causan fluctuaciones<br />
en la microbiota intestinal</span></em></strong></p>
</p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">El </span><strong>reloj biológico</strong><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"><br />
son las oscilaciones que permiten anticiparse a las variaciones diurnas de las<br />
condiciones ambientales y que relacionan los procesos fisiológicos con el<br />
tiempo geofísico. En los mamíferos existen varios reguladores transcripcionales<br />
que se expresan más o menos según sea la fase, luminosa u oscura. Además varias<br />
hormonas y señales neuronales también están sujetas a este ciclo diurno de<br />
luz/oscuridad o día/noche. Así, existen varios procesos biológicos, desde el<br />
metabolismo hasta la inmunidad, que se sincronizan según fluctuaciones diurnas.<br />
Hoy en día es frecuente la alteración de este reloj biológico, por ejemplo al<br />
cruzar distintos </span><strong><a href="http://www.worldtimezone.com/index_es.php" target="_blank" rel="noopener">husos horarios</a></strong><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"> en<br />
los vuelos internacionales, una experiencia que se conoce como “</span><strong><em>jet<br />
lag</em></strong><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">”. Sabemos que estas alteraciones pueden estar asociadas a cambios<br />
en la fisiología y a una mayor tendencia a sufrir problemas metabólicos, como<br />
obesidad y diabetes, cardiovasculares o una mayor susceptibilidad a las<br />
infecciones. Pero el mecanismo concreto por el cual los cambios en los ritmos<br />
diurnos pueden contribuir a estos problemas fisiológicos se desconocen.</span></p>
</p>
<p><img decoding="async" loading="lazy" src="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2014/11/Jetlag14.jpg" /></p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">En las bacterias también existen algunos factores que se<br />
regulan de forma cíclica, anticipándose a cambios diurnos ambientales, pero se<br />
desconoce si esa actividad rítmica existe en ecosistemas microbianos complejos,<br />
como por ejemplo la microbiota intestinal. Sabemos que </span><strong>la microbiota intestinal influye en muchos procesos fisiológicos del<br />
huésped</strong><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">, como la digestión, el metabolismo, la maduración del sistema<br />
inmune, incluso el comportamiento.</span></p>
</p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Pero, </span><strong>¿es posible que<br />
nuestra microbiota siga unos ritmos diurnos y cambie su composición y función?</strong><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">,<br />
</span><strong>¿o que las alteraciones de nuestro reloj<br />
biológico influya también en nuestros microbios?</strong><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"> A estas y otras preguntas<br />
intenta contestar un trabajo del </span><strong><a href="http://www.weizmann.ac.il/" target="_blank" rel="noopener">Instituto Weizmann</a></strong><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"> publicado en la revista </span><strong><em><a href="http://www.cell.com/cell/abstract/S0092-8674%2814%2901236-7" target="_blank" rel="noopener">Cell</a></em></strong><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">.</span></p>
</p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">La mayor parte del trabajo se ha realizado en ratones. Han<br />
analizado la microbiota intestinal a lo largo del día, tomando muestras cada 6<br />
horas en dos ciclos de luz/oscuridad. Comprobaron que un 15% de las bacterias<br />
cambiaba de cantidad a lo largo del ciclo, sobre todo </span><em>Clostridium</em><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">, </span><em>Lactobacillus</em><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"><br />
y </span><em>Bacteroides</em><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">. Por ejemplo, </span><em>Lactobacillus reuteri</em><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"> tiende a disminuir<br />
en la fase de oscuridad mientras que </span><em>Dehalobacterium</em><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"><br />
por el contrario aumenta. Comprobaron también que esas fluctuaciones no eran sólo<br />
en la composición de la microbiota si no también en su función: existía unos<br />
perfiles de expresión de genes específicos para esos ciclos de luz/oscuridad.</span></p>
<p><strong><em></em></strong></p>
<p><img decoding="async" loading="lazy" src="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2014/11/fx1.jpg" /></p>
<p><strong><em></em></strong></p>
<p><strong><em><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">La microbiota intestinal cambia según el ciclo noche/día y está<br />
influenciada por los ritmos de alimentación</span></em></strong></p>
</p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">También han empleado un tipo de ratones deficientes en el<br />
control de los ciclos circadianos, es decir, sin reloj biológico. En estos<br />
ratones, la microbiota no se ve influenciado por esos cambios de luz/oscuridad,<br />
lo que demuestra que </span><strong>el reloj biológico<br />
del huésped es necesario para esas fluctuaciones diurnas de la composición y<br />
función de la microbiota intestinal</strong><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">.</span></p>
</p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Además, han sometido a los ratoncitos a un “jet lag”<br />
experimental, exponiéndolos a cambios de ciclos de 8 horas cada tres días<br />
durante varias semanas. Comprobaron que </span><strong>el<br />
“jet lag” del ratón disminuyó totalmente los ritmos de oscilación de la<br />
población bacteriana</strong><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"> y cambió la composición de la microbiota, lo que se<br />
podía asociarse además con cambios en el balance metabólico de los animales.</span></p>
</p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Por último, los autores han querido comprobar si estos<br />
efectos del “jet lag” demostrados en la microbiota de los ratones ocurre<br />
también en humanos. Desgraciadamente solo han empleado muestras de dos personas<br />
que viajaron desde EE.UU. a Israel.</span><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">&nbsp; </span><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Los<br />
resultados, que en realidad se pueden considerar una </span><strong>prueba de concepto</strong><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">, sugieren que también la microbiota intestinal<br />
humana sufre oscilaciones diurnas en su composición y función que podrían<br />
contribuir a alteraciones en el balance metabólico, como la obesidad o la<br />
intolerancia a la glucosa.</span></p>
</p>
<p><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Aunque son necesarios más estudios en humanos, estos<br />
resultados evidencian de que existe un coordinación mutua entre los ritmos<br />
diurnos, el huésped y la microbiota intestinal y que su alteración puede ser<br />
causa de problemas metabólicos. En realidad, seguimos sin saber las causas, </span><strong><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">pero debe existir una regulación cruzada y<br />
dependiente entre el reloj biológico, nuestra salud y nuestros microbios.</span></strong></p>
<p><span style="font-size: x-small;"><em><span style="font-family: Verdana, sans-serif;">Transkingdom Control of Microbiota Diurnal Oscillations<br />
Promotes Metabolic Homeostasis. C. A. Thaiss, et al. Cell. 2014. 159 (3): 514–529.&nbsp;</span><span style="font-family: Verdana, sans-serif;"><a href="http://www.cell.com/cell/abstract/S0092-8674%2814%2901236-7" target="_blank" rel="noopener">DOI:&nbsp;10.1016/j.cell.2014.09.048</a></span></em></span></p>
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