<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Bacteroides &#8211; microBIOblog</title>
	<atom:link href="https://microbioblog.es/etiqueta/bacteroides/feed" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://microbioblog.es</link>
	<description>Noticias y curiosidades sobre virus, bacterias y microbiología</description>
	<lastBuildDate>Thu, 05 Aug 2021 16:07:03 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.8.5</generator>

<image>
	<url>https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2021/08/cropped-Logo-32x32.jpg</url>
	<title>Bacteroides &#8211; microBIOblog</title>
	<link>https://microbioblog.es</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>“Tunear” la microbiota intestinal</title>
		<link>https://microbioblog.es/tunear-la-microbiota-intestinal</link>
					<comments>https://microbioblog.es/tunear-la-microbiota-intestinal#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Ignacio López-Goñi]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 14 Sep 2017 09:06:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Microbiota]]></category>
		<category><![CDATA[Bacteroides]]></category>
		<guid isPermaLink="false"></guid>

					<description><![CDATA[Tus propias bacterias serán las que sinteticen el agente terapéutico desde el interior de tu intestino Imagínate que un día vas al médico y te receta que te tomes una pastilla repleta de bacterias intestinales y que cada vez que te encuentres mal te bebas un vaso de agua en el que has disuelto un fármaco. Y vas y te curas. Pues eso, que suena un poco homeopático y a ciencia ficción, ocurrirá. La microbiota es esa comunidad de microorganismos buenos que viven en nuestro cuerpo sano, gracias a los cuales podemos incluso disfrutar de una salud de hierro. Nos]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p align="center"><strong><em><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;"><span style="font-family: &quot;verdana&quot; , sans-serif;">Tus propias bacterias serán las que sinteticen el agente terapéutico<br />
desde el interior de tu intestino<o:p></o:p></span></span></em></strong></p>
<p><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;"><span style="font-family: &quot;verdana&quot; , sans-serif;">Imagínate que un día<br />
vas al médico y te receta que te tomes una pastilla repleta de bacterias intestinales<br />
y que cada vez que te encuentres mal te bebas un vaso de agua en el que has<br />
disuelto un fármaco. Y vas y te curas. Pues eso, que suena un poco homeopático<br />
y a ciencia ficción, ocurrirá.<o:p></o:p></span></span></p>
<p><span style="font-family: &quot;verdana&quot; , sans-serif;">La <strong>microbiota</strong> es esa comunidad de<br />
microorganismos buenos que viven en nuestro cuerpo sano, gracias a los cuales<br />
podemos incluso disfrutar de una salud de hierro. Nos influyen mucho más de los<br />
que te imaginas. Gracia a ellos se activan nuestras defensas y se mantienen a<br />
raya a otros microorganismos patógenos, evitando que nos colonicen y causen<br />
enfermedades. Nos ayudan además a hacer la digestión y nos proporcionan<br />
vitaminas y otros compuestos que nosotros no podemos sintetizar y que son<br />
necesarios para nuestra salud. Una buena microbiota es sinónimo de una buena<br />
salud. Vivimos en equilibrio con nuestra microbiota y tenemos que cuidarla<br />
porque cuando la maltratamos y ese equilibrio se pierde, nuestra salud se<br />
resquebraja. Hay muchos ejemplos que relacionan la microbiota con la<br />
enfermedad: desde alergias, diabetes, obesidad y enfermedades autoinmunes,<br />
hasta Alzheimer, Parkinson y autismo, incluso el cáncer. Por eso, intentamos<br />
manipular la microbiota intestinal con alimentos probióticos, prebióticos o<br />
simbióticos, cada vez más sofisticados y mejor diseñados, e incluso<br />
reemplazarla por completo mediante un trasplante de microbiota, el llamado <a href="https://microbioblog.es/2014/09/trasplante-fecal.html" target="_blank" rel="noopener">trasplante fecal</a>. Sin embargo, <strong>manipular la<br />
microbiota es mucho más complicado que lo que podíamos imaginar</strong>. La razón es<br />
que la microbiota es un complejo consorcio con millones de interacciones entre<br />
los propios microbios y nuestras células, y todavía no entendemos bien los<br />
mecanismos por los que la microbiota mantiene la salud o desencadena la<br />
enfermedad.</span></p>
<p align="center"><em><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;"><span style="font-family: &quot;verdana&quot; , sans-serif;"><strong>Una de las bacterias más<br />
abundantes en el intestino</strong><o:p></o:p></span></span></em></p>
<p><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;"><span style="font-family: &quot;verdana&quot; , sans-serif;">Si te digo que<br />
menciones una bacteria presente en nuestro intestino seguro que piensas en<br />
alguien como <em>Escherichia coli</em>. Y sí,<br />
esta bacteria se aísla del intestino (de ahí lo del apellido “<em>coli</em>”, de “colon”), pero a pesar de ser tan<br />
famosa, no es la más abundante. Casi el 90% de las bacterias intestinales<br />
pertenecen a los grupos Bacteroidetes y Firmicutes, bacterias Gram negativas<br />
anaerobios obligados. Y en concreto una de las más numerosas es la bacteria del<br />
género <strong><em><a href="https://microbewiki.kenyon.edu/index.php/Bacteroides" target="_blank" rel="noopener">Bacteroides</a></em></strong>. <o:p></o:p></span></span></p>
<table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;">
<tbody>
<tr>
<td style="text-align: center;"><img decoding="async" loading="lazy" src="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2017/09/Bacteroides.jpg" /></td>
</tr>
<tr>
<td class="tr-caption" style="text-align: center;">Bacteroides spp.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p align="center"><em><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;"><span style="font-family: &quot;verdana&quot; , sans-serif;"><strong>Nuevas herramientas genéticas<br />
para manipular la microbiota intestinal</strong><o:p></o:p></span></span></em></p>
<p><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;"><span style="font-family: &quot;verdana&quot; , sans-serif;">Si queremos<br />
manipular la microbiota una posibilidad es modificar o manipular esta bacteria<br />
tan abundante, pero el problema es que hasta ahora no se han desarrollado<br />
herramientas que lo permitan. Sabemos manipular la expresión de los genes en <em>Escherichi coli</em>, quitarle un gen,<br />
ponerle otro, modificarlo, … pero en otras bacterias anaerobias como <em>Bacteroides</em>, no es tan fácil (Los<br />
promotores que regulan la expresión de los genes de <em>Bacteroides</em> son diferentes a los de otras bacterias, lo que hace<br />
que muchos vectores de expresión no funcionen en esta bacteria). <o:p></o:p></span></span></p>
<p><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;"><span style="font-family: &quot;verdana&quot; , sans-serif;">Ahora, se han<br />
publicado en la revista <em>Cell</em> un par<br />
de artículos que describen <strong>nuevas<br />
herramientas genéticas para manipular o “tunear” <em>Bacteroides</em> a nuestro antojo</strong>, desde hacerle que exprese una<br />
nueva proteína, hasta encender o apagar la expresión de un gen <em>in vivo</em> cuando la bacteria está dentro<br />
del intestino, simplemente tomando un inductor sintético en el agua de bebida.<o:p></o:p></span></span></p>
<p><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;"><span style="font-family: &quot;verdana&quot; , sans-serif;">Por una parte, los<br />
investigadores (1) han desarrollado una construcción genética que integran en<br />
el genoma de <em>Bacteroides</em> y que permite<br />
a la bacteria sintetizar gran cantidad de una nueva proteína, aumentando en más<br />
de 30.000 veces su producción. Además, comprobaron que esta modificación genética<br />
no afecta a la estabilidad y viabilidad de la bacteria que sigue siendo capaz<br />
de colonizar de forma eficaz el intestino y de producir dicha proteína <em>in vivo</em> dentro del intestino (del<br />
ratón). Para comprobarlo, los investigadores introdujeron esa construcción<br />
genética en seis especies distintas de <em>Bacteroides</em>.<br />
En cada una de ellas la construcción genética producía una proteína<br />
fluorescente diferente, de forma que cada especie bacteriana podía<br />
diferenciarse una de otra por el color fluorescente. Infectaron ratoncitos de<br />
laboratorio con una mezcla de las seis bacterias marcadas y dejaron que éstas<br />
colonizaran el intestino. Al cabo de unos días, comprobaron que <strong>las seis había colonizado el intestino de<br />
forma eficaz y se podían distinguir individualmente según el color fluorescente</strong><br />
(Figura 1). Esta nueva construcción genética abre la puerta a investigar la<br />
función concreta de <em>Bacteroides</em> en la<br />
microbiota <em>in vivo</em>, un paso más para<br />
entender la compleja ecología del intestino. <o:p></o:p></span></span></p>
<p><img decoding="async" loading="lazy" src="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2017/09/Bacteroidetes2Ben2Braton.png" /></p>
<p><span style="font-family: &quot;verdana&quot; , sans-serif;"><strong><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;">Figura 1. Detección simultánea <em>in vivo</em> de seis especies de <em>Bacteroides</em>. </span></strong><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;">La imagen muestra una sección del colon del<br />
ratón colonizado por seis especies de <em>Bacteroides</em><br />
modificadas genéticamente. Cada bacteria expresa una proteína fluorescente<br />
diferente: azul, <em>Bacteroides eggerthii</em>;<br />
naranja, <em>Bacteroides ovatus</em>; verde, <em>Bacteroides thetaiotaomicron</em>; rojo, <em>Bacteroides fragilis</em>; azul, <em>Bacteroides uniformis</em>; amarillo, <em>Bacteroides vulgatus</em>. (Fuente:<br />
referencia 1). <o:p></o:p></span></span></p>
<p align="center"><em><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;"><span style="font-family: &quot;verdana&quot; , sans-serif;"><strong>Un interruptor para encender o<br />
apagar genes en Bacteroides</strong><o:p></o:p></span></span></em></p>
<p><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;"><span style="font-family: &quot;verdana&quot; , sans-serif;">En otro trabajo<br />
simultáneo (2), los investigadores desarrollaron otra estrategia similar para<br />
construir un vector genético que permita controlar la expresión de un gen en <em>Bacteroides</em> mediante un inductor<br />
(sustancia química) sintético.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>Así, en<br />
ausencia de ese inductor la expresión del gen se reprime totalmente, mientras<br />
que la adición del inductor rápidamente activa el gen. Es como si fuéramos<br />
capaces de <strong>encender o apagar un gen de <em>Bacteroides</em></strong>, simplemente añadiendo o<br />
quitando una determinada sustancia química. <o:p></o:p></span></span></p>
<p><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;"><span style="font-family: &quot;verdana&quot; , sans-serif;">Para esto, primero han<br />
integrado en el genoma de <em>Bacteroides</em><br />
una nueva construcción genética que permite controlar la expresión de una<br />
proteína dependiendo de la presencia de un análogo de la tetraciclina, la <strong>anhidrotetraciclina</strong>, que actúa como inductor.<br />
Han empleado esta sustancia como inductor por varias razones: no está presente<br />
ni en los medios de cultivo para crecer la bacteria <em>Bacteroides</em>, ni en el intestino u otros tejidos de los mamíferos,<br />
ni en las dietas y alimentos que toman; además, la anhidrotetraciclina no es<br />
tóxica para la bacteria, ni puede ser degradada o empleada como nutriente. Primero<br />
comprobaron que el “interruptor” genético funcionaba perfectamente (Figura 2). Si<br />
el gen que lleva la construcción es un gen esencial para la bacteria, ésta solo<br />
sobrevive en presencia del inductor que “enciende” el sistema. Mientras que si<br />
el gen inserto en la construcción es tóxico para la bacteria, ésta sobrevive en<br />
ausencia del inductor, que “apaga” la expresión del gen.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span><o:p></o:p></span></span></p>
<p><img decoding="async" loading="lazy" src="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2017/09/vector2BBacteroides.png" /></p>
<p><span style="font-family: &quot;verdana&quot; , sans-serif;"><strong><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;">Figura 2. Vector de expresión para <em>Bacteroides</em>.</span></strong><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;"> ON: con inductor (aTC), se expresa el gen y<br />
se produce la proteína Nanoluc (fluorescente). OFF: sin inductor, se apaga el<br />
gen y no se sintetiza la proteína. (Fuente: referencia 2).<o:p></o:p></span></span></p>
<p><span style="font-family: &quot;verdana&quot; , sans-serif;"><strong><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;">Lo alucinante es que este sistema funciona<br />
perfectamente <em>in vivo</em>,</span></strong><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;"> dentro del ratón. Para comprobarlo,<br />
añadieron <em>Bacteroides</em> modificados<br />
genéticamente con el vector que expresa una proteína fluorescente a un grupo de<br />
ratones. Comprobaron la presencia de esos <em>Bacteroides</em><br />
en el intestino y en las heces del ratón, y vieron que solo eran fluorescentes<br />
cuando se les daba a los ratones el inductor anhidrotetraciclina en el agua de<br />
bebida. O sea, que la bacteria había colonizado el intestino y producía la<br />
proteína solo si en el agua de bebida estaba el inductor: <strong>podemos controlar desde fuera la expresión de una proteína por <em>Bacteriodes</em> que están dentro del<br />
intestino</strong>. La fluorescencia aumentaba unas 4.800 veces en presencia del<br />
inductor, y volvía a valores normales después de tres días de retirar el<br />
inductor (Figura 3). Además, comprobaron que esto funcionaba en ratones con una<br />
microbiota intestinal normal y completa y que no afectaba a la estructura<br />
microbiana de la misma. Han comprobado también que el sistema funciona en<br />
varias cepas distintas de cinco especies de <em>Bacteroides</em><br />
diferentes, por lo que puede ser empleado para modificar genéticamente un<br />
amplio rango de bacterias del género <em>Bacteroides</em>.<br />
<o:p></o:p></span></span></p>
<p><span style="font-family: &quot;verdana&quot; , sans-serif;"></span></p>
<p><img decoding="async" loading="lazy" src="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2017/09/expresion2BBacteroides2Bin2Bvivo.png" /></p>
<p><span style="font-family: &quot;verdana&quot; , sans-serif;"><strong><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;">Figura 3. Control de la expresión de un gen<br />
en <em>Bacteroides</em> dentro del ratón<br />
mediante un inductor.</span></strong><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;"> La<br />
cantidad de expresión del gen se mide por intensidad de la luminiscencia de las<br />
heces del ratón a lo largo de los días que está colonizado por <em>Bacteroides</em>. El inductor aTC<br />
(anhidrotetraciclina) se añadía en el agua de bebida durante tres días y luego<br />
se retiraba. La línea discontinua corresponde a la fluorescencia en los ratones<br />
controles en los que se les añadió la bacteria original sin el vector de<br />
expresión. (Fuente: referencia 2). <o:p></o:p></span></span></p>
<p><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;"><span style="font-family: &quot;verdana&quot; , sans-serif;">Esta construcción<br />
genética permite controlar de forma precisa la expresión de un gen concreto en<br />
la microbiota. Se podría proporcionar un agente terapéutico o una enzima<br />
concreta bajo demanda <em>in vivo</em> desde<br />
la propia microbiota intestinal, administrando el inductor en el aula de<br />
bebida, en la dieta, en una cápsula de liberación retardada o incluso mediante<br />
un enema. En el momento en el que te bebas el inductor, el <em>Bacteroides</em> que tienes en tu interior expresará el gen y liberará<br />
la proteína o el agente terapéutico, sintetizado por tu propia bacteria. Nunca<br />
la medicina ha sido tan personalizada. <o:p></o:p></span></span></p>
<p><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;"></span></p>
<table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;">
<tbody>
<tr>
<td style="text-align: center;"><img decoding="async" loading="lazy" src="https://microbioblog.es/wp-content/uploads/2017/09/Promotor2Binducible2BBacteroides.png" /></td>
</tr>
<tr>
<td class="tr-caption" style="text-align: center;">(Fuente: referencia 2)</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><span style="font-family: &quot;verdana&quot; , sans-serif; font-size: x-small;"><em><br />
(1). <a href="http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0092867417303707?via%3Dihub" target="_blank" rel="noopener">Tunable Expression Tools Enable Single-Cell Strain Distinction in the Gut Microbiome</a>.<br />
Whitaker WR y col. Cell. 2017.169(3):538-546.e12.<o:p></o:p></em></span></p>
<p><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;"><span style="font-family: &quot;verdana&quot; , sans-serif; font-size: x-small;"><em>doi:<br />
10.1016/j.cell.2017.03.041.<o:p></o:p></em></span></span></p>
<p><span style="font-family: &quot;verdana&quot; , sans-serif; font-size: x-small;"><em>(2). <a href="http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0092867417303744" target="_blank" rel="noopener">Engineered Regulatory Systems Modulate Gene Expression of Human Commensals in the Gut</a>. Lim<br />
B y col. Cell. 2017. 169(3):547-558.e15.<o:p></o:p></em></span></p>
<p><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;"><span style="font-family: &quot;verdana&quot; , sans-serif; font-size: x-small;"><em>doi:<br />
10.1016/j.cell.2017.03.045.</em></span></span></p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://microbioblog.es/tunear-la-microbiota-intestinal/feed</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
